Laura Fernández pide “mano dura” en Cumbre Iberoamericana y acusa al crimen de “comprar favores y corromper”
La mandataria afirmó que “no puede haber democracia plena cuando el miedo es el que gobierna” y pidió unir fuerzas contra el narcoterrorismo.

La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, utilizó su primera intervención en la Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, para advertir que el narcoterrorismo y el crimen organizado transnacional amenazan la soberanía de los Estados. También pidió a los gobiernos de la región una respuesta coordinada y firme.
Laura Fernández convierte la seguridad en eje de su discurso en la Cumbre Iberoamericana
Ante el rey Felipe VI, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, y las delegaciones de los países miembros, la mandataria afirmó que la seguridad es la prioridad número uno de su gobierno. Su intervención se dio en el marco de la XXX edición de este foro, realizada el 4 y 5 de noviembre.
“Es un honor participar por primera vez en esta cumbre como presidente de la república de Costa Rica”, expresó al iniciar. Además, agradeció a España por los dos años al frente de la Secretaría Pro Tempore y a los madrileños por su hospitalidad.
Fernández abrió su mensaje con una reflexión sobre el cambio en la relación entre gobernantes y ciudadanos. Según dijo, “la manera de ejercer la política cambió y cambió drásticamente y cambió definitivamente”, en especial por el papel de las redes sociales.
Una ciudadanía que “vigila y fiscaliza”
“Atrás quedaron los tiempos en que la ciudadanía se limitaba a votar y a esperar resultados”, sostuvo. La presidenta indicó que hoy la población exige instituciones que respondan a sus necesidades, seguridad para sus familias y oportunidades para una vida mejor.
“El pueblo vigila y fiscaliza, y enhorabuena. Una realidad que no podemos ignorar”, añadió. A partir de esa premisa, planteó que las decisiones adoptadas en la cumbre deben estar a la altura de las aspiraciones de los pueblos iberoamericanos.
La soberanía, “en jaque”
El eje central del discurso fue la amenaza del crimen organizado sobre los Estados. “Un estado consolidado se compone de territorio, población, y soberanía. Una soberanía que los grupos criminales han puesto en jaque. Porque no puede haber democracia plena cuando el miedo es el que gobierna”, afirmó.
La mandataria describió el impacto de estas estructuras en la vida institucional: “El narcoterrorismo y el crimen organizado transnacional carcomen nuestras instituciones, compran favores, corrompen, ocupan territorios, y le roban el presente y el futuro a nuestras juventudes”.
Fernández advirtió que, cuando los delincuentes toman el control del territorio y los ciudadanos viven encerrados, se enfrenta una amenaza directa contra el Estado. “Nuestra responsabilidad es garantizar que la soberanía radique en el pueblo y no en grupos criminales organizados. De lo contrario, habremos fallado”, dijo.
El narco como “empresa transnacional”
La presidenta comparó el funcionamiento de las redes criminales con el de una corporación global. Explicó que estas organizaciones siembran la materia prima en un país, la procesan en otro, la comercializan en un tercero y manejan sus finanzas y redes de distribución en otros territorios.
Según sus palabras, el narcoterrorismo “opera con tanta eficiencia, con tanta eficacia, como una de las más exitosas empresas transnacionales”. Agregó que estas estructuras también reclutan sicarios y contactos para el trasiego de drogas, armas y personas.

Eduardo Parra / Europa Press
05/11/2026
Ante ese escenario, planteó redoblar la inversión en prevención, con la educación y las oportunidades como “escudos protectores” para evitar que más niños y jóvenes sean reclutados. A la vez, defendió fortalecer la seguridad nacional mediante la policía civil, ante la ausencia de ejército en Costa Rica.
Reformas legales y “mano dura”
Fernández señaló que la estrategia incluye reformas legales para sancionar nuevos tipos de delitos transnacionales, “erradicar la impunidad judicial” y realizar operativos aéreos, marítimos y terrestres más eficientes, así como “aplicar toda mano dura que sea posible ante quienes atenten contra la paz de las familias”.
“Desarticularlos no es sólo un asunto de seguridad, es un requisito para el desarrollo democrático, es un requisito para el desarrollo económico y social de nuestros pueblos que tienen derecho a vivir en paz”, sostuvo ante los jefes de Estado y de Gobierno.
Entre las acciones de su administración, enumeró leyes más duras, cárceles que impidan la comunicación entre mafias, cero tolerancia a la minería ilegal, mejores condiciones laborales y salariales para los policías y la “deportación de los cacos más peligrosos”.
Declaratoria de organizaciones terroristas
La mandataria destacó que, por primera vez en la historia del país, el Consejo de Seguridad Nacional declaró organizaciones terroristas a Hezbolá, Hamás, Ansarolá, el Cartel de Sinaloa, el Cartel de Jalisco Nueva Generación, el Cartel del Golfo y las FARC, entre otras.
“Es evidente que ningún país de Iberoamérica o del planeta puede enfrentar esta amenaza en solitario”, afirmó. Por ello, llamó a sus homólogos a unir esfuerzos y a fortalecer el intercambio de información con socios dentro y fuera de la región.
“Si los criminales cruzan fronteras, mueven recursos entre países y coordinan sus operaciones internacionalmente, nuestra respuesta, queridos colegas, también debe ser coordinada, inteligente y firme”, expresó.
Resultados en puertos europeos
Como ejemplo de cooperación, Fernández indicó que, con apoyo de Estados Unidos, Costa Rica instaló escáneres en todos sus puertos. Según los datos que presentó, el trasiego de drogas hacia Rotterdam se redujo a menos de la mitad, un 70 % hacia Amberes y un 54 % hacia Hamburgo.
“Estos son resultados medibles que golpean a las redes criminales”, afirmó, al atribuir esas cifras a la colaboración con autoridades europeas y al intercambio de inteligencia con países que comparten el objetivo de combatir estas organizaciones.
Indicadores económicos y sociales
La presidenta también mencionó logros que atribuyó a su país: una de las democracias más longevas del planeta, un récord en atracción de inversión extranjera, exportaciones y turismo, así como la reducción del desempleo a menos de la mitad.
Asimismo, citó niveles históricamente bajos de pobreza extrema, mejoras en las pruebas PISA, una inflación negativa o cercana a cero y la reducción de la deuda pública. Destacó que tres mujeres dirigen actualmente los tres supremos poderes de la República.
Multilateralismo y candidatura en la ONU
Sobre el papel de los foros internacionales, sostuvo: “El valor de los foros internacionales no se mide con discursos, se mide sobre todo con resultados”. Añadió que millones de personas esperan “decisiones valientes” de sus gobernantes.
Fernández defendió un multilateralismo basado en la cooperación, el diálogo y el derecho internacional. En ese contexto, respaldó la candidatura de la costarricense Rebeca Grynspan a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“Celebro el posicionamiento común de que la ONU debe ser presidida por una persona latinoamericana”, manifestó la mandataria, quien calificó la postulación como una oportunidad para que América Latina y el Caribe contribuyan a recuperar la confianza en el sistema multilateral.
Al cierre, envió un saludo a Honduras, país que asumirá la Secretaría Pro Tempore de la Conferencia Iberoamericana. “Cuente con Costa Rica, le deseamos el mayor de los éxitos”, dijo, antes de reiterar el compromiso del país con la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional.





