De nuevo Trump pone a Costa Rica en la lista de principales países con producción y tránsito de drogas
De nuevo, Trump pone a Costa Rica en la lista de principales países con producción y tránsito de drogas, según la determinación presidencial de Estados Unidos correspondiente al año fiscal 2027, remitida al Congreso estadounidense el 15 de septiembre de 2026.
La inclusión forma parte de una clasificación de 23 países identificados por Estados Unidos como relevantes por su producción o tránsito de sustancias ilícitas. Costa Rica aparece nuevamente en el listado, aunque el documento establece que figurar en él no significa necesariamente que su Gobierno haya incumplido sus compromisos internacionales contra el narcotráfico.
De nuevo Trump pone a Costa Rica en la lista de principales países con producción y tránsito de drogas
La determinación correspondiente a 2027 contempla 23 países, entre ellos Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.
La clasificación no equivale a una sanción
Uno de los aspectos centrales del documento es que aparecer en esta lista no significa, por sí mismo, que Estados Unidos considere que el Gobierno del país haya incumplido sus compromisos internacionales en materia de lucha contra las drogas.
La propia normativa estadounidense establece que la presencia de un país en la denominada “Majors List” puede estar relacionada con factores geográficos, comerciales y económicos que facilitan el tránsito o la producción de drogas, incluso cuando las autoridades desarrollan acciones de control.
El Departamento de Estado ya ha explicado este criterio en determinaciones anteriores. “La presencia de un país en la lista precedente no constituye necesariamente un reflejo de los esfuerzos que realizan sus gobiernos contra los estupefacientes ni del nivel de cooperación con Estados Unidos”, señala la documentación oficial.
En el caso de Costa Rica, su ubicación geográfica adquiere relevancia dentro de la clasificación estadounidense. El territorio se encuentra entre países productores de cocaína en Suramérica y uno de los principales mercados consumidores de drogas del mundo.
Además, las autoridades estadounidenses han señalado históricamente la importancia de factores como las rutas marítimas, las fronteras y las conexiones comerciales dentro de la evaluación de los países incluidos en esta categoría.
La determinación también establece una diferencia entre estar incluido en la lista y ser considerado un país que “ha fallado demostrablemente” en sus obligaciones internacionales contra el narcotráfico. Se trata de categorías distintas dentro del mecanismo establecido por la legislación estadounidense.
Para 2027, Estados Unidos ubicó en esa segunda categoría a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia, de acuerdo con la determinación presidencial remitida al Congreso.
La elaboración de esta clasificación responde a una obligación legal estadounidense. La sección 706 de la Ley de Autorización de Relaciones Exteriores para el Año Fiscal 2003 establece que el presidente debe identificar anualmente los principales países de tránsito o producción ilícita de drogas.
El procedimiento también contempla informar cuáles de esos países no realizaron esfuerzos suficientes para cumplir sus compromisos internacionales contra los estupefacientes durante el periodo evaluado.
Por ello, la presencia de Costa Rica en la lista de 2027 debe interpretarse dentro de ese marco específico y no como una nueva acusación contra el país. Los antecedentes oficiales muestran que Costa Rica ya figuraba en la clasificación desde la determinación correspondiente al año fiscal 2011.
La lista tampoco requiere una votación del Congreso estadounidense para entrar en vigor. Su remisión permite al Legislativo conocer la evaluación presidencial y ejercer funciones de supervisión sobre la política exterior y la cooperación internacional.
La determinación de 2027 coloca nuevamente a Costa Rica junto a otros países de América Latina y el Caribe, incluidos México, Panamá, Colombia, Perú, Ecuador, Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Haití, Jamaica y Venezuela.
El documento también contiene valoraciones diferenciadas sobre distintos gobiernos y sus políticas contra el narcotráfico, mientras que la inclusión de Costa Rica responde a los criterios utilizados por Estados Unidos para identificar países considerados relevantes para el tránsito o producción de drogas.
La decisión estadounidense, por tanto, mantiene a Costa Rica dentro de una clasificación que el país ya ha ocupado durante varios años y vuelve a colocar el tema del tránsito internacional de drogas en el centro de la atención sobre la seguridad regional.





