Costarricense denuncia duras condiciones tras pasar por cárceles de ICE en Estados Unidos
El costarricense Diego Dinarte relató a Visible Costa Rica que fue detenido por agentes de ICE el pasado 3 de junio en Lakewood, Nueva Jersey. Según su testimonio, posteriormente pasó por centros de detención en Newark, Elizabeth y Alexandria, antes de ser trasladado a una instalación en Luisiana. Dinarte asegura que había firmado su salida voluntaria desde el inicio de su proceso migratorio.
Comida, encierro y falta de luz natural
Durante su permanencia en los primeros centros, Dinarte describe espacios cerrados, poco acceso al exterior y alimentación que, según afirma, consistía principalmente en pan, mortadela, queso, frutas y agua. En Alexandria, el costarricense asegura que pasó nueve días bajo condiciones similares y recuerda como una de las experiencias más humillantes que le retiraran y desecharan un paquete de papas que le habían regalado.
Costarricense denuncia duras condiciones tras pasar por cárceles de ICE en Estados Unidos
Denuncia deficiencias en alimentación y atención médica
Ya en el Wynn Correctional Center, en Luisiana, permaneció alrededor de un mes y varias semanas. Dinarte sostiene que las comidas no cumplían con una alimentación balanceada y que predominaban pastas, arroz, frijoles y pan, mientras que el pollo, según su relato, se ofrecía únicamente un día por semana. También afirma que las personas con enfermedades que requerían dietas especiales no siempre tenían alternativas. Sobre la atención médica, asegura que para molestias que no eran consideradas emergencias debía solicitar atención durante varios días antes de ser valorado por un médico.
Condiciones de las instalaciones y trato de los guardias
El costarricense también describió dormitorios compartidos con decenas de personas, colchones muy delgados, frío constante por el aire acondicionado y pocas horas de acceso al exterior. Además, afirma haber experimentado malos tratos y expresiones racistas por parte de algunos funcionarios, así como dificultades para obtener artículos básicos de higiene. Dinarte asegura que el agua en el centro de Luisiana presentaba una coloración amarillenta y que los propios detenidos realizaban labores de limpieza para mantener las áreas comunes.
Trabajos dentro de las cárceles
Según su relato, los detenidos podían realizar diferentes labores dentro de las instalaciones, como limpieza, cocina, jardinería o manejo de basura. Dinarte afirma que estos trabajos eran remunerados con aproximadamente un dólar diario, mientras que algunas labores de cocina podían alcanzar los tres dólares por jornada. El testimonio forma parte de las experiencias que el costarricense asegura haber vivido durante su proceso de detención migratoria en Estados Unidos.



