Robles acusa al Gobierno de “bajar la cabeza” por Julián Valverde

El exdiputado Ariel Robles pidió acompañar el caso de Julián Valverde, una situación que genera preocupación en Costa Rica, y cuestionó la respuesta del Gobierno ante los costarricenses detenidos en Estados Unidos. Lo hizo en un mensaje público en el que citó cifras de Human Rights Watch sobre muertes bajo custodia de la agencia migratoria estadounidense ICE y recordó dos casos de connacionales fallecidos.
Ariel Robles pide solidaridad con la familia de Julián Valverde
Robles extendió su solidaridad a la familia de Valverde y afirmó que la «preocupación enorme» por el caso es compartida por muchísimas personas en el país. El exlegislador recordó que nació en Pérez Zeledón y que su padre migró a Estados Unidos, algo que, según indicó, hacen muchísimas personas de Pérez Zeledón.
Según explicó, las familias costarricenses conocen bien por qué migran las personas. «Muchas veces no lo hacen por ambiciones o porque quieren dejar esta patria tan linda, tan querida que es Costa Rica», afirmó, y precisó que las causas son las limitaciones económicas y que se trata de migraciones «no por gustos».
Para el exdiputado, lo que ocurre hoy en Estados Unidos debería llevar a una reflexión a escala mundial. «Hay que acompañar el caso de Julián porque es el caso de muchísimas personas de Latinoamérica que han pasado por lo mismo», expresó, al referirse a una ola de persecución y racismo que atribuyó al gobierno estadounidense.
Human Rights Watch y el trato a los migrantes
Robles citó a Human Rights Watch, organización internacional de defensa de los derechos humanos que, según explicó, ha señalado con datos del propio Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que unas 39 personas han muerto en manos de esa agencia. «El trato es muchas veces inhumano», afirmó.
Robles afirmó que las personas migrantes «no merecen el trato inhumano que se les da por el hecho de tener una nacionalidad». Calificó la situación como «una señal dolorosa de cómo la humanidad está retrocediendo y cómo la humanidad sigue perpetuando violencia». Según su planteamiento, el caso de Valverde se inscribe en ese contexto más amplio.
El exlegislador recordó dos casos de costarricenses. El primero, según relató, es el de un hombre cuya familia no sabía dónde estaba tras ser detenido y que llegó al país en condiciones «deplorables»; fue llevado de urgencia a un centro médico, donde falleció. Robles no precisó el nombre de esa persona.
El segundo caso, indicó, corresponde a otro costarricense que falleció un día antes de su mensaje, bajo custodia del ICE en el estado de Illinois, luego de haber permanecido detenido. En ese contexto, cuestionó la postura del Gobierno costarricense: «nuestro gobierno baja la cabeza ante las preocupaciones que se están viviendo en nuestro país», aseguró.
Robles indicó que hay «poca representación» y que «se pide poco» en favor de los costarricenses detenidos en el exterior. Agregó que, a veces, ni el propio Gobierno exige la representación que debería exigirse «por miedo a perder una visa o por miedo a represalias gubernamentales», según planteó en su mensaje.
El mensaje no detalla la situación legal de Valverde ni las gestiones realizadas por su familia o por las autoridades consulares. Las cifras y los casos citados corresponden a lo expresado por el exdiputado en su intervención, más allá de la referencia a Human Rights Watch, y no se precisan fechas exactas de los hechos recordados.
Por ello, planteó que es prioritario «que acompañemos, que señalemos, que hablemos de lo que está pasando». Sobre Valverde, afirmó: «A Julián hay que acompañarlo», y precisó que hacerlo implica acompañar también todos los casos de costarricenses detenidos, a quienes definió como parte de las familias del país.




