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¿Qué cambió en la vida de casi 200 usuarios en solo ocho días? Esto fue lo que hizo la CCSS

Casi 200 usuarios del hospital de Liberia recibieron una respuesta concreta a un problema ocular que no es menor y que genera un profundo impacto en pacientes de toda la Región Chorotega.

Entre el 12 y el 20 de febrero, una intensa jornada médica permitió atender estos casos con resultados que hoy devuelven esperanza a decenas de familias guanacastecas y marcan una diferencia real en su calidad de vida.

Lo que parecía una iniciativa más dentro del calendario hospitalario terminó convirtiéndose en una intervención quirúrgica de alto impacto social. En el Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), específicamente en el hospital Hospital Enrique Baltodano Briceño, se realizaron 197 cirugías durante la “Jornada de Atención Oftalmológica de la Región Chorotega”, una cifra que marca un hito en la atención especializada fuera del Gran Área Metropolitana.

¿Qué cambió en la vida de casi 200 usuarios en solo ocho días? Esto fue lo que hizo la CCSS

Un total de 197 cirugías es el balance final de la jornada desarrollada en Liberia, Guanacaste, con procedimientos que abarcaron distintas patologías oculares y que, en su mayoría, fueron ambulatorios. Esto significa que los pacientes pudieron regresar a sus hogares el mismo día, tras el proceso quirúrgico.

La doctora Ana María Benavides Vargas, oftalmóloga del centro médico y coordinadora de la jornada, calificó el resultado como altamente positivo.

“Se realizaron 197 cirugías oculares en total: 37 de oculoplástica, 59 de catarata, 90 de pterigión y 8 cirugías de glaucoma. Cada una de estas cirugías tiene un impacto positivo sobre la función visual, que se extiende hasta el nivel de la comunidad, ya que estos pacientes mejorarán su calidad de vida tras el proceso quirúrgico”, destacó la doctora Benavides.

Además, cuatro pacientes requirieron un procedimiento por vía lagrimal bajo anestesia general, lo que permitió resolver casos que normalmente ingresarían a lista de espera.

“Eso significó que estos pacientes, que normalmente entrarían a nuestra lista de espera, fueron resueltos. Muchos de ellos se operaron ambos ojos,” mencionó la especialista.

La jornada se desarrolló en dos fases estratégicamente organizadas. En la primera etapa, del jueves 12 al viernes 13 de febrero, se efectuaron siete cirugías de glaucoma. Posteriormente, del lunes 16 al viernes 20, se realizaron intervenciones de oculoplástica, pterigión y catarata.

El doctor Marvin Palma Lostalo, director general del hospital Enrique Baltodano Briceño, subrayó la relevancia del esfuerzo conjunto.

“Muchas gracias al equipo del hospital Enrique Baltodano, de la Clínica Oftalmológica y a los profesionales de Canadá que nos apoyaron en tan importante jornada, la cual fortalece la estrategia de trabajo en red y definitivamente refleja el compromiso de la seguridad social con la calidad de vida de los asegurados”.

La participación de especialistas de la Universidad de Toronto, Canadá, junto con oftalmólogos locales y profesionales de la Clínica Oftalmológica, permitió ampliar la capacidad resolutiva del centro médico y reducir tiempos de espera.

El impacto de estas cirugías trasciende lo estrictamente clínico. La doctora Benavides Vargas explicó que el beneficio se refleja en varias dimensiones de la vida de los pacientes.

“A nivel visual, estas personas recuperarán agudeza visual. En el plano funcional, el paciente tendrá la independencia para leer, para trabajar, para caminar y para realizar actividades de la vida diaria. Además, del impacto psicológico al mejorar su autoestima y, en el ámbito económico, muchos podrán reintegrarse a la vida laboral sin complicaciones”, resaltó la especialista.

Foto cortesía de la CCSS

En una región donde el acceso oportuno a especialidades médicas puede representar un desafío, este tipo de iniciativas refuerza la equidad en salud pública y reduce brechas territoriales.

El testimonio de Elizabeth Ledezma resume el sentir de muchos beneficiarios. Tras su cirugía, expresó con emoción:

“Muy atentos, me sentía nerviosa y me tranquilizaron, me dieron palabras reconfortantes. Esta cirugía es un regalo de Dios, es una oportunidad más para poder ver”.

Historias como la de Ledezma ponen rostro humano a las estadísticas. Detrás de cada número hay adultos mayores que recuperan independencia, trabajadores que podrán retomar sus labores y familias que experimentan alivio.

La mayoría de los procedimientos fueron ambulatorios, lo que optimiza recursos hospitalarios y facilita la recuperación en el entorno familiar. Este modelo de jornadas intensivas se consolida como una estrategia eficaz dentro del sistema público de salud costarricense.

Desde la Región Chorotega, la CCSS demuestra que la articulación interinstitucional y la cooperación internacional pueden generar resultados tangibles en corto tiempo. Más allá de las 197 cirugías, el verdadero logro es la recuperación de la visión, la autonomía y la esperanza para casi dos centenares de personas.

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