Laura Fernández llama a superar las “ideologías añejas” y planteó su visión sobre desarrollo, seguridad e instituciones
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, utilizó el acto oficial por los 205 años de la Independencia para plantear una visión sobre el rumbo del país y cuestionar lo que denominó “ideologías añejas”. La mandataria vinculó su mensaje con educación, economía, infraestructura, seguridad, empleo y funcionamiento institucional.
Laura Fernández llama a superar las “ideologías añejas”
Durante la actividad conmemorativa realizada el 15 de septiembre, Fernández sostuvo que Costa Rica atraviesa un proceso que, desde la perspectiva de su Gobierno, debe traducirse en resultados concretos para la población. “Costa Rica se despertó, y ese despertar de la conciencia nacional lo estamos convirtiendo en resultados”, afirmó.
La presidenta relacionó el concepto de independencia con la transformación de las condiciones sociales y económicas del país. Según expuso, la libertad no debe limitarse a una conmemoración histórica, sino reflejarse en servicios públicos, oportunidades laborales, seguridad ciudadana y mejores condiciones para las nuevas generaciones.
Fernández mencionó como parte de su argumentación los resultados de las pruebas PISA, las expectativas de crecimiento económico, los proyectos de infraestructura y las acciones contra estructuras criminales. Estas referencias fueron utilizadas por la mandataria para sostener que el país estaría avanzando hacia una etapa distinta a la que describió como años de abandono.
El mensaje de Fernández sobre desarrollo e instituciones
Uno de los pasajes que generó mayor atención estuvo relacionado con las instituciones y las ideas que, según la presidenta, han limitado el desarrollo nacional. “Hacer patria no es cortar cintas, no es repetir discursos vacíos, no es aferrarnos a ideologías añejas que nos quieren condenados a los mismos errores y al mismo subdesarrollo”, manifestó.
La mandataria también afirmó que hacer patria implica fortalecer la educación, ampliar las oportunidades para personas excluidas, mejorar la infraestructura sanitaria y generar empleos en las comunidades fuera de la Gran Área Metropolitana. En su planteamiento, estos objetivos deben acompañarse de inversión y de condiciones que permitan a las personas permanecer y desarrollarse en sus comunidades.
En materia de seguridad, Fernández incorporó el combate contra la criminalidad dentro de su concepto de independencia. “Y hacer patria es también defender la vida y la tranquilidad de nuestros ciudadanos amenazadas por la violencia y el crimen”, señaló durante su intervención.
El discurso también incluyó una referencia al alcalde de San José, Diego Miranda, quien había intervenido previamente durante la jornada. Fernández aseguró que escuchó sus planteamientos con respeto, aunque marcó distancia de sus afirmaciones. “No comparto lo que dijo, porque está lleno de desconocimiento, pero lo escucho con respeto”, expresó.
Otro de los asuntos abordados fue la relación entre las instituciones del Estado. Fernández manifestó que respeta la independencia de los poderes de la República, pero sostuvo que esta debe coexistir con mecanismos de coordinación para atender los problemas nacionales.
“Respetamos profundamente la independencia de los poderes de la República, pero independencia no significa indiferencia y autonomía no es una excusa para no hacer lo correcto por Costa Rica”, declaró la presidenta, quien también pidió que las instituciones respondan con resultados y miren más allá de los ciclos electorales.
En la parte final de su intervención, Fernández planteó que Costa Rica enfrenta una decisión entre mantener problemas que identificó con el abandono, la corrupción, la ineficiencia, el miedo y la resignación, o avanzar hacia una concepción de libertad asociada con educación, empleo, seguridad y modernización institucional.
La presidenta afirmó además que “la patria le pertenece al pueblo de Costa Rica” y describió a la ciudadanía como un sector que demanda resultados, oportunidades y condiciones para construir su futuro. El mensaje fue pronunciado durante la conmemoración oficial de los 205 años de Independencia, en una jornada marcada por discursos sobre el presente y futuro del país.





