Óscar Arias pide humildad a Laura Fernández y lenguaje sin insultos presidenciales

En un momento de transición política decisivo para el país, el expresidente y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, ha expresado su expectativa de una transformación profunda en la forma en que se ejerce el poder ejecutivo.
Arias señaló que la administración de Laura Fernández representa una oportunidad crítica para abandonar el estilo de confrontación que ha caracterizado al periodo actual. Según el exmandatario, el respeto mutuo es la base de cualquier avance social significativo.
Óscar Arias pide humildad a Laura Fernández y lenguaje sin insultos presidenciales

“¿Qué espero yo del futuro gobierno de doña Laura Fernández?, pues que se diferencie del actual gobierno que hemos vivido estos cuatro años”, afirmó Arias en declaraciones exclusivas a Noticias Monumental.
Para el líder liberacionista, la gestión de Rodrigo Chaves ha estado marcada por un estilo de comunicación que califica de “tosco, soez y que insulta al adversario”, lo cual ha impedido el avance de proyectos nacionales.
Arias sostiene que este tipo de retórica presidencial solo ha servido para levantar muros en lugar de facilitar consensos. En su visión, la política nacional requiere un retorno urgente a la diplomacia y a la cortesía parlamentaria tradicional.
“Para poder vivir en una democracia que se negocia permanentemente en el parlamento, en un sistema multipartidista, se requieren ciertos atributos: se requiere paciencia, humildad, flexibilidad y estar dispuesto a otorgar concesiones”, enfatizó.
El exgobernante recalcó que la naturaleza de la democracia costarricense demanda una capacidad de transacción constante. Sin esta apertura, el sistema se paraliza y las soluciones a los problemas del país se postergan indefinidamente.
Arias recordó que en toda mesa de diálogo se obtiene no todo lo que ambas partes quieren, sino lo que pueden lograr. Esta visión pragmática es, según él, la única vía para garantizar la gobernabilidad en los próximos cuatro años.
“Con el lenguaje que insulta se construyen paredes para dividir y no puentes para unir”, sentenció el exmandatario, subrayando que la polarización actual dificulta alcanzar acuerdos que beneficien a la totalidad de los costarricenses.
La transición hacia el 8 de mayo genera una gran expectativa en diversos sectores. Al ser la administración de Fernández una continuación del oficialismo, el cambio de tono será el primer indicador de su autonomía política.

Arias concluyó que el éxito del nuevo gobierno dependerá de su capacidad para escuchar a la oposición. La humildad y la disposición a negociar son, a su juicio, las herramientas que permitirán recuperar la paz social y la eficiencia política.
Expertos coinciden en que el mensaje de Arias no es solo una crítica al pasado, sino una hoja de ruta para la estabilidad futura. El país aguarda ahora la respuesta de la administración entrante ante este llamado al diálogo civilizado.





