Inicia obra en el Caribe: Largamente esperada por transportistas y vecinos de La Estrella

Algo empieza a moverse en el Caribe costarricense y podría marcar un punto de inflexión en la agenda de infraestructura. Este lunes 2 de marzo inician los trabajos del nuevo puente sobre el río La Estrella, en la Ruta Nacional 36, provincia de Limón. La obra, largamente esperada por transportistas y vecinos, abre una incógnita política y técnica: ¿será esta la solución definitiva a una estructura señalada por su riesgo?
Desde la zona, el jerarca del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Efraím Zeledón, confirmó el arranque de la construcción, en el marco de una gira oficial. La inversión total asciende a ¢8.645 millones y proviene de recursos de la Junta Administradora Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA), mediante convenio institucional con el MOPT.
Inicia obra en el Caribe: Arranca el nuevo puente sobre el río La Estrella
“Se trata de una intervención estratégica que marca un paso firme hacia una solución definitiva que garantizará seguridad, conectividad y crecimiento económico para el Caribe costarricense”, explicó el Ministro del MOPT.
El nuevo puente tendrá 187 metros de longitud, será de dos carriles y contará con aceras peatonales a ambos lados. Este diseño no solo busca mejorar la fluidez vehicular en una ruta clave para el transporte de bienes, sino también ofrecer condiciones seguras para peatones y conductores.
El proyecto contempla una cercha tipo Warren, una estructura metálica reconocida por su resistencia y eficiencia en la distribución de cargas. Según las autoridades, este componente fue importado y ya se encuentra en el país, lo que permitiría agilizar el proceso constructivo.
La obra tendrá un plazo de ejecución de 570 días naturales. Mientras tanto, el tránsito se mantendrá sin interrupciones, ya que la nueva estructura se edificará paralela al puente actual. Esto significa que no habrá cierres ni modificaciones en la vialidad habitual del sector, un aspecto sensible para una provincia que depende del transporte terrestre para su actividad productiva.
Un puente bajo advertencia técnica
La estructura actual sobre el río La Estrella presenta un deterioro severo. Las constantes crecidas del río, sumadas a la falta de mantenimiento acumulado durante años, han generado fallas graves, entre ellas la socavación de cimientos y la corrosión de elementos estructurales.
Los informes técnicos han advertido sobre el riesgo inminente que representa mantener en operación un puente con estas condiciones, especialmente en una ruta estratégica para el movimiento de mercancías hacia y desde la provincia de Limón.
“Con la construcción de un nuevo puente en el sitio, damos respuestas a las advertencias técnicas realizadas y avanzamos hacia la una solución permanente que sustituirá una estructura considerada en riesgo en una ruta clave para el transporte de bienes”, concluyó el titular del MOPT.
Más allá de la dimensión técnica, el inicio de esta obra tiene implicaciones económicas y políticas. La Ruta Nacional 36 es un corredor vital para la conectividad del Caribe, región históricamente rezagada en materia de infraestructura. Mejorar esta vía puede traducirse en mayor competitividad logística, reducción de costos de transporte y atracción de inversión.
En el plano político, el anuncio también reaviva el debate sobre la gestión de obra pública en Costa Rica y el papel de actores como el Partido Liberación Nacional (PLN), que ha tenido una histórica influencia en la planificación de infraestructura nacional. Aunque el proyecto se ejecuta bajo la actual administración, la discusión sobre continuidad de políticas públicas y visión de desarrollo regional vuelve a la agenda.

El uso de recursos de JAPDEVA, entidad clave para el desarrollo económico de la Vertiente Atlántica, también coloca el foco en la necesidad de que estos fondos se traduzcan en obras tangibles y de alto impacto para la provincia.
Seguridad, conectividad y desarrollo
El nuevo puente sobre el río La Estrella representa una intervención estratégica en términos de seguridad vial. Las aceras peatonales en ambos lados amplían el alcance social de la obra, integrando a comunidades que utilizan diariamente esta ruta no solo en vehículos, sino también a pie.
Además, al tratarse de una estructura moderna y diseñada para soportar las condiciones climáticas y geográficas de la zona, se espera que tenga mayor durabilidad frente a las crecidas del río y la humedad característica del Caribe.
El reto ahora será cumplir los plazos establecidos y garantizar transparencia en la ejecución de los ¢8.645 millones presupuestados. En una provincia que ha reclamado históricamente inversión sostenida y soluciones permanentes, el nuevo puente se convierte en una prueba de fuego para la gestión pública.
Lo que inicia este lunes podría ser más que una obra de infraestructura: podría marcar un antes y un después en la conectividad del Caribe costarricense.





