Rodrigo Chaves defiende a la presidenta electa ante lo que llama una «estrategia de culpa» por parte de la oposición ante la economía global
Ante la economía global

Costa Rica enfrenta una transición de mando marcada por advertencias presidenciales sobre el futuro financiero. El mandatario Rodrigo Chaves alertó que sectores de oposición intentarían atribuir a la presidenta electa, Laura Fernández, los efectos de una posible crisis económica global.
El país se prepara para el cambio de mando el próximo 8 de mayo bajo una atmósfera de incertidumbre internacional. Chaves señaló que el contexto externo, influido por conflictos en el Medio Oriente, representa un desafío histórico que podría impactar directamente en la estabilidad nacional.
Rodrigo Chaves defiende a la presidenta electa ante lo que llama una «estrategia de culpa» por parte de la oposición
El presidente fue enfático al describir la estrategia que, según su criterio, adoptarán los detractores del gobierno entrante. “Ellos le van a endosar la posible crisis mundial a Laura Fernández Delgado, porque para eso sí son buenos”, afirmó el mandatario durante una actividad oficial.
La defensa de Chaves hacia Fernández no es casual, dado que ella representa la continuidad del proyecto político actual. El gobernante insistió en que la oposición buscaría “echarle la culpa de sus acciones a quien no la tiene”, blindando así la imagen de su sucesora.
Respecto al entorno global, el mandatario destacó que la situación es crítica debido a las tensiones bélicas actuales. “El mundo se encuentra hoy, debido a la guerra en el Medio Oriente, en uno de los momentos posiblemente más desafiantes”, explicó ante la prensa.
A pesar de las amenazas externas, el Ejecutivo sostiene que el país posee indicadores macroeconómicos mucho más robustos hoy. Se resalta una inflación bajo control y una trayectoria de deuda a la baja como escudos ante los choques financieros internacionales.

En el ámbito legislativo, la configuración del poder presenta retos significativos para la administración de Laura Fernández Delgado. El Partido Pueblo Soberano (PPSO) contará con 31 diputados, una mayoría simple que no garantiza el control total del Congreso.
Chaves comparó la situación parlamentaria con un encuentro deportivo donde aún falta terreno para asegurar una victoria legislativa real. “Quien dice que este partido se acabó, aunque vayamos 31 contra 26… este partido había que ganarlo con 38 goles”, sentenció.
Bajo esta premisa, el mandatario hizo un llamado a la independencia de criterio de los legisladores de otras bancadas. Instó a los diputados a desmarcarse de sus estructuras partidarias tradicionales para priorizar el bienestar del país sobre los intereses políticos.
La figura de Laura Fernández es vista como el pilar de la sucesión tras su paso por ministerios clave. Su experiencia en Planificación y en la Presidencia le otorga un perfil técnico que el oficialismo defiende como necesario para el periodo.
No obstante, las proyecciones de organismos internacionales sugieren una desaceleración económica para el año 2026 en todo el istmo. Factores como la incertidumbre comercial y las tensiones con socios estratégicos figuran como los principales riesgos para el crecimiento interno.

Los aranceles impuestos recientemente por Estados Unidos han generado una presión adicional sobre los sectores de exportación nacional. Aunque algunos fueron anulados judicialmente, el impacto en zonas francas y turismo sigue siendo una variable de vigilancia para las autoridades.
El aumento en el precio de los combustibles debido al conflicto en Irán también presiona la estructura de costos nacional. Este escenario obliga al nuevo gobierno a diseñar estrategias de mitigación para proteger el bolsillo del consumidor costarricense promedio.
Rodrigo Chaves concluyó solicitando a los ciudadanos un papel activo en la fiscalización y apoyo al nuevo gabinete. “Ustedes deben alzar su voz más que nunca. Reclamen, denuncien. Apoyen a doña Laura porque la disputa va a continuar”, manifestó con vehemencia.
Finalmente, el presidente comparó la resiliencia actual del país con la crisis fiscal que heredó al inicio de su gestión. Aseguró que Costa Rica está hoy mejor preparada para resistir cualquier shock externo que pueda presentarse en el corto plazo.





