“Ayudemos a tapar las goteras de la casa”, esto dice Álvaro Ramos ante la crisis global

El economista y exjerarca Álvaro Ramos de Liberación Nacional (PLN) hizo un llamado urgente a la unidad nacional para fortalecer las instituciones clave frente a la inestabilidad internacional. Su enfoque prioriza el bienestar de las familias costarricenses mediante la protección de servicios básicos esenciales.
Bajo la premisa de que el país requiere un rumbo claro, Ramos enfatizó la necesidad de atender las deficiencias estructurales acumuladas durante años. Para el experto, la estabilidad de la «casa común» depende de la capacidad de generar consensos inmediatos.
“Ayudemos a tapar las goteras de la casa”, esto dice Álvaro Ramos
«Costa Rica es nuestra casa común y esa casa tiene goteras que llevamos años sin atender», afirmó Ramos, subrayando la importancia de actuar antes de que el entorno externo impacte el costo de vida.
La propuesta se centra en tres pilares fundamentales para el ciudadano: salud, educación y seguridad. El objetivo es preparar al Estado para que los choques económicos externos no vulneren la calidad de vida de los sectores más frágiles de la sociedad.
Ramos sostiene que la confrontación política actual solo retrasa las soluciones que el país demanda con prontitud. En su lugar, aboga por un ejercicio de responsabilidad que priorice el equilibrio de poderes y la visión de largo plazo.
«Hoy enfrentamos algo más, un mundo que se está quebrando allá afuera y va a golpear la mesa de cada familia costarricense», advirtió el economista sobre los riesgos financieros globales.
El enfoque del exjerarca no busca la obstrucción política, sino una colaboración crítica que garantice beneficios tangibles. Su postura rechaza tanto los bloqueos legislativos como la entrega de facultades sin la debida fiscalización institucional.

Para Ramos, la madurez política es la herramienta necesaria para construir una Costa Rica más resiliente. La intención es clara: reparar las «goteras» institucionales para evitar que las tormentas económicas externas destruyan el bienestar social.
«Ni bloqueos irresponsables ni cheques en blanco», sentenció Ramos, definiendo su posición de equilibrio frente a la gestión de los asuntos públicos y el respeto a la democracia.
Finalmente, el llamado es a la acción inmediata bajo un sentido de urgencia compartida por todos los sectores. La meta final es asegurar que el sistema de salud y educativo siga siendo el motor de movilidad social para las futuras generaciones.





