Albino Vargas asegura que Rodrigo Chaves aplicó la vieja táctica de la división en el FEES «Divide y vencerás»

Albino Varga acusa a Rodrigro Chaves de la reciente ruptura en las negociaciones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) para el año 2027, lo que ha puesto sobre la mesa un debate necesario: la eficiencia en la repartición de los recursos públicos. El Poder Ejecutivo y los rectores no lograron un consenso, trasladando la decisión final a la Asamblea Legislativa.
Este escenario, aunque genera tensión institucional, abre una oportunidad para que la ciudadanía fiscalice cómo se invierten sus impuestos. El enfoque del Gobierno actual busca fortalecer a instituciones como la UNED, el TEC y la UTN, que históricamente han recibido un porcentaje menor del fondo en comparación con la UCR y la UNA.
Albino Vargas asegura que Rodrigo Chaves aplicó la vieja táctica de la división en el FEES «Divide y vencerás»
Sin embargo, para Albino Vargas, secretario general de la ANEP, esta propuesta de redistribución es en realidad una estrategia política. Vargas sostiene que el presidente Rodrigo Chaves ha aplicado la táctica de división para evitar cualquier aumento real en el presupuesto global de las universidades estatales.
«La frase ‘Divide y vencerás’ se le atribuye históricamente a Julio César… Rodrigo Chaves Robles, ya ‘jalando’, la aplica a las ‘u’ públicas: las puso a pelear por la repartición de la plata del FEES 2027», señaló Vargas en sus redes sociales tras finalizar la reunión.
La posición de Casa Presidencial es clara: cualquier incremento debe ir de la mano con que las universidades más grandes cedan presupuesto a las más pequeñas. Según el mandatario, esto permitiría una mayor democratización de la educación superior, beneficiando a estudiantes de zonas rurales y técnicas.
Por su parte, el presidente Rodrigo Chaves fue directo al explicar su postura sobre el monto final del fondo. «El FEES, desde mi punto de vista, se queda en cero si no hay una reducción significativa de la UCR y la UNA para la UNED, la UTN y el TEC», sentenció el jerarca.
Desde la acera universitaria, la UCR ha presentado objeciones técnicas a este plan. Argumentan que la fórmula de redistribución propuesta no contempla variables críticas como el volumen de investigación, la acción social y la cantidad de estudiantes que actualmente atiende la institución más grande del país.
Los rectores llegaron a la mesa con una propuesta de aumento del 2,94%, equivalente a unos ¢17.000 millones. No obstante, el Gobierno rechazó la cifra calificándola de «irracional», lo que provocó el levantamiento de la mesa de negociación y el traslado del diferendo al Congreso.

Para el contribuyente costarricense, el beneficio colateral de esta disputa es la transparencia. El debate ha sacado a la luz la necesidad de revisar los gastos internos universitarios y asegurar que el dinero llegue directamente a las aulas y no a partidas administrativas cuestionadas.
Laura Fernández, quien asumirá un rol protagónico en la próxima administración, ya confirmó que mantendrá la línea actual. Su posición será «exactamente la misma», lo que sugiere que el pulso por la eficiencia del gasto educativo será una constante en los próximos años.
Finalmente, será la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea la que defina el presupuesto. El objetivo país sigue siendo el mismo: garantizar que la educación superior siga siendo un motor de movilidad social, pero bajo un esquema de justicia financiera entre todas las instituciones.





