Proceso de votación de magistrados suplentes se convirtió en un campo de batalla entre Montserrat Ruiz y Pilar Cisneros

Pulso legislativo por cuórum y elección de magistrados sacude a la Asamblea Legislativa tras un fuerte intercambio de reclamos entre las diputadas Montserrat Ruiz y Pilar Cisneros. La disputa surgió durante el proceso de votación de magistrados, dejando al descubierto profundas divisiones sobre el deber de probidad y el control de la asistencia en el plenario.
La controversia inició cuando la diputada Ruiz de Liberación Nacional, increpó públicamente a los legisladores ausentes, señalando que la falta de cuórum entorpece las decisiones fundamentales del país. Ruiz cuestionó directamente la capacidad de la jefatura oficialista para mantener la disciplina de voto en temas críticos de justicia.
Proceso de votación de magistrados suplentes se convirtió en un campo de batalla entre Montserrat Ruiz y Pilar Cisneros
“Señora jefa de la Fracción del Oficialismo, usted tanto que habla del deber de probidad, y usted ni siquiera puede sostener los votos, ¿qué importa votarlo? ¿qué importa perder? ¿qué sostienen? ¿qué quieren ocultar?”, increpó Ruiz en el plenario.
Por su parte, la jefa de fracción oficialista, Pilar Cisneros, respondió con dureza, señalando lo que considera una «preocupación selectiva» por el cuórum. Cisneros propuso que la Asamblea Legislativa aplique medidas financieras estrictas contra todos los diputados que falten a sus labores de manera recurrente.
“Óiganme, señores diputados, me encanta verlos tan preocupados por el cuórum, ¿no se acuerdan cómo hemos estado sesionando en las últimas semanas? Treinta y ocho, treinta y nueve, un diputado no podía ir al baño porque faltaban diecisiete, y yo no los vi preocupados diciendo, rebajen la dieta a esos diputados. Entonces, ¿saben qué deberíamos hacer? Pedirle a Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa que lleve un conteo de todas las ausencias que han tenido los diputados y que les rebajen la dieta desde el día uno», sentenció Cisneros.
El debate escaló hacia el sistema de elección de magistrados, donde Cisneros vinculó el modelo tradicional de nombramientos con la impunidad histórica en casos de corrupción. Según la legisladora, el país requiere romper con el «monopolio» de los partidos tradicionales para garantizar una justicia realmente independiente.
Cisneros cuestionó los perfiles de figuras judiciales que han contado con el respaldo de las bancadas mayoritarias en el pasado. Mencionó que la ciudadanía espera magistrados que no respondan a intereses partidarios, asegurando que su fracción vota de forma libre y bajo conciencia ciudadana.

“¿A ver, por cuántos años el bipartidismo ha elegido a todos los magistrados? (…) ¿Será por eso que ninguno de los casos de corrupción ha sido castigado en este país? Porque sus amigos y amigotes los defienden”, aseguró la diputada.
Este choque evidencia el beneficio directo que busca la ciudadanía: una mayor transparencia en el gasto público mediante el castigo a la ausencia legislativa y una Corte Suprema libre de influencias políticas. La discusión sobre el manejo de las dietas y la idoneidad de los jueces suplentes continúa bajo la lupa pública.
Mientras las fracciones se acusan mutuamente de ocultar intereses, el proceso de elección de magistrados sigue siendo un punto de fricción que impide el avance fluido de la agenda legislativa. La demanda de una justicia sin «amiguismos» resuena como la principal exigencia en este conflicto de poderes.





