Rodrigo Chaves se burla: «hay que ser un equino» para creer en Pegasus

Rodrigo Chaves, ministro de la Presidencia y Hacienda, cuestionó con dureza a los diputados que señalan una eventual compra del software espía Pegasus por parte del Gobierno de Costa Rica. La presidenta Laura Fernández respaldó su postura y descartó tajantemente esa adquisición.
Las declaraciones surgieron luego de las dudas expresadas sobre un decreto ejecutivo que establece como secreto de Estado determinadas compras vinculadas con la Fuerza Élite, la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y el Consejo Nacional de Seguridad. La discusión abrió interrogantes sobre el alcance de esa disposición.
Rodrigo Chaves se burla: «hay que ser un equino» para creer en Pegasus
Fernández aseguró que ninguna institución bajo el Poder Ejecutivo contempla contratar Pegasus y afirmó que tampoco existe presupuesto destinado para ese propósito. La mandataria sostuvo que consultó directamente a los integrantes de su gabinete y que ninguno manifestó tener prevista una adquisición relacionada con ese software.
Chaves responde con una polémica referencia a Pegaso
Durante la conferencia de prensa, Chaves recurrió al origen mitológico del nombre Pegasus para responder a quienes relacionan al Gobierno con una eventual compra. El jerarca recordó que Pegaso es representado como un caballo blanco con alas dentro de la mitología griega.
“Entonces, quítenle las alas al caballo blanco y así quedan, como caballos normales, los que dicen que en Costa Rica se está contratando Pegasus para espiar”, afirmó Chaves durante su intervención ante los medios de comunicación.
El ministro también cuestionó la viabilidad económica de adquirir una herramienta de ese tipo. Según explicó, el costo de Pegasus sería elevado y una eventual operación requeriría recursos adicionales dentro del presupuesto público, además de los gastos asociados al uso de la tecnología.
“Hay que ser un equino para decir que el gobierno de Costa Rica puede pagar lo que cuesta”, manifestó Chaves, al referirse a quienes sostienen que Costa Rica estaría en proceso de contratar el sistema. La frase provocó reacciones entre los integrantes del gabinete presentes en la actividad.
¿Por qué apareció el nombre de Pegasus?
Las dudas sobre Pegasus surgieron en medio del debate por el decreto que clasifica como secreto de Estado determinadas compras relacionadas con organismos de seguridad. El exministro de Seguridad Gustavo Mata cuestionó públicamente si esa disposición podría abarcar eventualmente herramientas tecnológicas utilizadas para vigilancia.
El tema también llegó al Plenario Legislativo. El 12 de agosto, la diputada oficialista Kattia Calvo mencionó la denominada “Operación Pegasus” durante una discusión relacionada con el decreto y rechazó que la medida estuviera vinculada con la adquisición de ese software.
“La operación Pegasus no es eso, o no tiene absolutamente nada que ver con eso. Dejen de meterle miedo a la gente”, declaró Calvo, al defender la clasificación de información relacionada con seguridad nacional y argumentar que Costa Rica atraviesa una situación de seguridad crítica.
Por su parte, la presidenta Fernández vinculó el debate con el antecedente de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD), un caso ocurrido durante la administración del expresidente Carlos Alvarado que generó una fuerte controversia política y judicial por la recopilación de información de ciudadanos.
“Yo no pienso nunca traer otra UPAD a Costa Rica. Fue el PAC el único que vino a intentar espiar a los costarricenses”, expresó Fernández. La mandataria agregó que el actual Gobierno no tiene los recursos ni el interés para adquirir Pegasus y sostuvo que no existe una iniciativa de esa naturaleza en su gabinete.
El software Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, ha sido objeto de investigaciones internacionales debido a casos en los que teléfonos de periodistas, activistas y otras personas fueron intervenidos mediante herramientas de vigilancia. Su utilización ha generado debates sobre seguridad, privacidad y controles institucionales.
En Costa Rica, la discusión permanece vinculada al alcance del decreto sobre información de seguridad y a las declaraciones oficiales que niegan una eventual compra. Fernández insistió en que “no tenemos la plata, no tenemos el interés”, mientras Chaves mantuvo sus críticas contra quienes aseguran que el Gobierno estaría gestionando la adquisición del software





