Reos de La Reforma inician huelga de hambre por reducción de comida y tazas plásticas para comer

El Ministerio de Justicia y Paz de Costa Rica implementó una nueva directriz institucional en el centro penal La Reforma. Esta medida técnica modifica la logística de distribución de alimentos y los utensilios autorizados para la población penal.
Los internos del ámbito de máxima seguridad reaccionaron inmediatamente con una huelga de hambre indefinida tras recibir la notificación oficial. La protesta surge como respuesta directa al anuncio de variaciones en el gramaje y la eliminación de proteínas cárnicas.
Reos de La Reforma inician huelga de hambre por reducción de comida y tazas plásticas para comer
La Asociación Ayudando a los Privados de Libertad y sus Familias confirmó que las porciones actuales resultan insuficientes para los requerimientos básicos. La organización no gubernamental advirtió que la población penal manifiesta quedar con insatisfacción alimentaria diariamente.
El descontento escaló rápidamente dentro de las instalaciones penitenciarias durante las últimas horas del miércoles. Un grupo inicial de 80 reclusos de alta contención comenzó de forma estricta el ayuno voluntario como mecanismo de presión legal.
Los voceros del movimiento estiman que otros 2.000 internos de diversos módulos se sumarán a la protesta pacífica. El objetivo principal de la movilización sectorial es forzar una revisión técnica de las nuevas políticas nutricionales del Estado.
La controversia aumentó tras conocerse que los nuevos recipientes plásticos provienen de una cooperación internacional específica. Las tazas asignadas corresponden al diseño estandarizado utilizado en los centros penitenciarios de la República de El Salvador.
Rafael Ángel García Cordero, presidente de la organización civil, detalló las especificaciones técnicas de los utensilios recibidos. El representante comunal explicó el origen y la finalidad de estos insumos dentro del sistema carcelario actual.
«Las tazas traen una leyenda que dice que fueron donadas por el Gobierno de El Salvador. Esto quiere decir que esas tazas que podemos ver a través de la televisión, donde les dan los alimentos a los privados de libertad de El Salvador, son las mismas en las que recibirán los alimentos los privados de libertad aquí, en Máxima Seguridad, en Costa Rica», precisó Rafael Ángel García Cordero.
Informes técnicos confirman que el gobierno salvadoreño donó un lote superior a los 5.000 recipientes herméticos de alta resistencia. Estos dispositivos logísticos serán reutilizados posteriormente en el Centro de Alta Contención de Crimen Organizado.
La defensa de los derechos humanos de la población reclusa externó su profunda preocupación por las rutinas de alimentación impuestas. Representantes de los internos señalaron que la dieta actual vulnera las condiciones mínimas de habitabilidad institucional.
Los portavoces de las familias aseguraron que los reos sienten que «están siendo torturados» por las restricciones aplicadas. Las quejas se concentran en el menú matutino, compuesto únicamente por un vaso de café sin azúcar y galletas.
La última ingesta programada del día se realiza antes del cierre de los módulos a las 4:00 p.m. Esta distribución horaria genera un extenso periodo de ayuno nocturno que afecta el bienestar general de los internos.
La orden administrativa formal fue emitida de forma oficial por el Departamento de Nutrición de la cartera de Justicia. El documento establece que la transición hacia los nuevos recipientes de plástico inició formalmente el miércoles 13 de mayo.
La normativa interna estipula lineamientos rigurosos sobre el control, resguardo y devolución diaria de los utensilios plásticos. Cada interno recibirá estrictamente un recipiente individual que deberá cuidar bajo su propia responsabilidad material dentro de la celda.
Los privados de libertad deberán entregar la taza vacía cada vez que pase el carretillero de distribución oficial. Este procedimiento administrativo obligatorio se implementó para habilitar de forma sucesiva el suministro de las porciones alimentarias correspondientes.

El Ministerio de Justicia aplicará sanciones disciplinarias severas en caso de detectarse daños físicos en las tazas de polímero. Las autoridades penitenciarias redactarán un informe de infracción penal individualizado si el objeto resulta destruido intencionalmente.
Las celdas colectivas tendrán un régimen de responsabilidad solidaria ante eventuales pérdidas o afectaciones de los implementos entregados. Si un artículo resulta dañado dentro del espacio común, la sanción administrativa se aplicará equitativamente a todos los habitantes.





