Bukele desata polémica al prohibir therians en El Salvador. Vean lo que dijo

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció una medida que ya genera debate dentro y fuera del país: la prohibición de conductas asociadas al fenómeno “therian”.
“¿Qué está realmente en juego?”, se preguntan seguidores y críticos. ¿Se trata de una decisión para reforzar el orden social o de un límite a nuevas formas de expresión juvenil? La polémica crece tras las declaraciones del mandatario, quien fue contundente al justificar la medida.
Bukele desata polémica al prohibir therians en El Salvador. Vean lo que dijo
El jefe de Estado afirmó: «Queda prohibida en todo el país esa modita de los therians. Este país se respeta y no es un circo para que anden haciendo el ridículo». Con esa frase, dejó claro que su gobierno no permitirá este tipo de manifestaciones en espacios públicos ni en centros educativos.
¿Qué son los therians y por qué generan controversia?
El fenómeno “therian” —o therianthropy— describe a personas, principalmente jóvenes, que se identifican espiritual o psicológicamente con animales. Algunos adoptan comportamientos simbólicos, utilizan accesorios como colas o máscaras, y comparten contenido en redes sociales donde expresan esa identidad.
Si bien para muchos se trata de una forma de autoexploración o pertenencia a una subcultura digital, para otros representa una conducta excéntrica que desafía normas tradicionales. En plataformas como TikTok e Instagram, el movimiento ha ganado visibilidad internacional en los últimos años.
La discusión no es nueva en América Latina, pero pocas veces había llegado a un nivel político tan alto como ahora.
El presidente Nayib Bukele hizo el anuncio en el marco de su discurso sobre orden social y valores tradicionales en El Salvador. Según explicó, estas expresiones no estarán permitidas en espacios públicos ni en centros educativos.
Además, advirtió que se impondrán multas a los padres o tutores de menores involucrados, como parte de las medidas orientadas —según indicó— a reforzar el orden social y los valores promovidos por su Gobierno.
El mandatario reiteró su postura con un mensaje directo: «Queda prohibida en todo el país esa modita de los therians. Este país se respeta y no es un circo para que anden haciendo el ridículo».
La frase, de alto impacto mediático, rápidamente se viralizó en redes sociales y abrió un debate sobre libertad de expresión, identidad juvenil y límites del Estado.
El anuncio plantea varias interrogantes. ¿Puede un gobierno prohibir manifestaciones culturales o identitarias si no constituyen delito? ¿Dónde termina la libertad individual y comienza la regulación del espacio público?
Para sectores afines al oficialismo, la decisión forma parte de una política coherente con la línea dura que el presidente ha mantenido en otros ámbitos, como la seguridad y la disciplina social. Argumentan que se trata de proteger a menores y evitar conductas que consideren inapropiadas en entornos educativos.
Sin embargo, voces críticas advierten que la medida podría abrir un precedente sobre la regulación de expresiones culturales alternativas.
Expertos en sociología juvenil sostienen que los movimientos como el “therian” suelen surgir como formas de identidad colectiva en entornos digitales, especialmente en contextos donde los jóvenes buscan diferenciarse o encontrar comunidades afines.
Impacto en centros educativos y espacios públicos

Uno de los puntos más sensibles del anuncio es la aplicación en escuelas y colegios. Al prohibirse estas expresiones en centros educativos, la medida tendrá efecto directo en menores de edad.
La advertencia sobre multas a padres o tutores añade un componente de responsabilidad familiar que podría generar tensiones. Aunque no se detallaron montos ni mecanismos específicos de sanción, el mensaje fue claro: habrá consecuencias.
La pregunta ahora es cómo se implementará la normativa y qué criterios se utilizarán para determinar qué conductas entran en la categoría prohibida.
Reacciones en redes sociales
Tras el anuncio, las redes sociales se dividieron. Algunos usuarios aplaudieron la decisión y respaldaron la frase del presidente como una defensa de la “seriedad” del país. Otros la calificaron como una postura exagerada frente a una tendencia que, según argumentan, no representa una amenaza real.
El fenómeno therian, que para muchos es marginal, ganó notoriedad precisamente a raíz de la prohibición. En algunos casos, la controversia suele amplificar el alcance de estas subculturas.
Un debate que trasciende fronteras
La decisión de Nayib Bukele podría convertirse en un caso de estudio sobre la relación entre gobiernos y subculturas digitales. En un mundo hiperconectado, donde las identidades se construyen también en línea, regular estas expresiones plantea desafíos complejos.
Mientras algunos ven la medida como una defensa del orden tradicional, otros la interpretan como una intervención en dinámicas culturales emergentes.
Lo cierto es que el anuncio ya abrió un debate regional sobre identidad, juventud y límites del Estado.





