Pruebas Nacionales 2025: cifras positivas, pero ¿Qué viene?

Las Pruebas Nacionales Estandarizadas 2025 dejan cifras que, a primera vista, parecen positivas para el sistema educativo costarricense. Sin embargo, detrás de los números surge una pregunta inevitable: ¿Qué significan realmente estos resultados y qué cambiará a partir del próximo año?
El Ministerio de Educación Pública (MEP) dio a conocer los datos finales del proceso de evaluación aplicado durante el ciclo lectivo 2025. Aunque las cifras muestran altos niveles de promoción en primaria y secundaria, también marcan el cierre de una etapa en el modelo de evaluación educativa del país. A partir de 2026, el sistema entrará en una nueva fase que promete transformar la manera en que se mide el aprendizaje de los estudiantes.
Altos niveles de promoción en primaria
Los resultados presentados por el MEP indican que el 98,26% de los estudiantes de primaria aprobó sexto año, una cifra que refleja una promoción casi total en el último nivel de la educación primaria.
Este porcentaje confirma que la gran mayoría del estudiantado logró cumplir con los requisitos académicos establecidos durante el año lectivo. Las pruebas nacionales sumativas formaron parte del sistema de evaluación definido en el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes (REA), que estuvo vigente durante el curso lectivo 2025.
En este esquema, la calificación final del estudiante se compuso de dos factores principales: 50% correspondiente al resultado de la prueba nacional y 50% a la nota de presentación obtenida durante el año lectivo. Para aprobar, los estudiantes debían alcanzar una nota mínima de 65 en primaria.
Resultados en secundaria muestran diferencias entre modalidades
En el caso de la educación secundaria, los resultados también muestran altos niveles de promoción, aunque con variaciones según el tipo de institución.
Según los datos oficiales, el 92,84% de los estudiantes de Colegios Técnicos Profesionales logró aprobar la secundaria, lo que representa uno de los porcentajes más altos dentro del sistema educativo.
Por su parte, los Colegios Académicos Diurnos registraron una aprobación del 88,96%, modalidad que concentra una gran parte de la población estudiantil del país.
Cuando se analizan todas las modalidades de secundaria en conjunto, la promoción nacional alcanza un 87,14%.

Sin embargo, las cifras cambian cuando se observa la educación nocturna, que atiende a estudiantes con trayectorias educativas más diversas y que, en muchos casos, enfrentan mayores desafíos para mantenerse dentro del sistema educativo. En esta modalidad, la promoción alcanzó un 71,71%, reflejando una realidad distinta dentro del sistema.
El fin de una etapa en la evaluación educativa
Más allá de los números, uno de los anuncios más relevantes hechos por el MEP es que estas pruebas fueron las últimas aplicadas bajo el modelo actual de evaluación.
El ministro de Educación Pública, José Leonardo Sánchez, explicó que el país iniciará una transición hacia un nuevo sistema de evaluación educativa.
“Estos resultados corresponden al cierre del ciclo de aplicación de las pruebas nacionales estandarizadas en su formato actual”, señaló el jerarca.
El ministro añadió que a partir de 2026 Costa Rica avanzará hacia una nueva etapa de macroevaluación educativa, un sistema que busca ampliar la información disponible sobre el aprendizaje de los estudiantes y mejorar la toma de decisiones pedagógicas dentro del sistema educativo.
¿Qué cambiará a partir de 2026?
El nuevo modelo de macroevaluación educativa pretende ofrecer una visión más amplia del desempeño académico de los estudiantes, más allá de una prueba única aplicada al final del ciclo.
De acuerdo con el Ministerio de Educación Pública, este sistema permitirá fortalecer el análisis de los aprendizajes y orientar mejor las políticas educativas y las decisiones pedagógicas en todo el país.
Además, se espera que la nueva etapa de evaluación aporte herramientas más completas para identificar fortalezas y debilidades del sistema educativo, lo que podría traducirse en estrategias más efectivas para mejorar la calidad de la educación.
Mientras tanto, los resultados de 2025 quedarán registrados como el cierre de un ciclo en la historia de la evaluación educativa costarricense.
Con una promoción elevada en la mayoría de niveles y modalidades, el sistema parece mostrar estabilidad. No obstante, el verdadero desafío comenzará en 2026, cuando el país inicie un nuevo modelo de evaluación que promete cambiar la forma en que se mide —y se comprende— el aprendizaje de miles de estudiantes en Costa Rica.





