Trump desafía a la Corte Suprema con nuevo arancel

Tras el revés judicial que anuló sus impuestos a la importación, Donald Trump contraataca: el mandatario anunció la implementación de un arancel general del 10%. Esta medida, con una vigencia de 150 días, busca neutralizar el fallo de la Corte Suprema y mantener firme su política proteccionista pese a la resistencia de los magistrados.
El revés judicial: Límites al poder presidencial
En una decisión histórica de seis votos contra tres, la Corte Suprema de los Estados Unidos determinó que la administración Trump sobrepasó sus atribuciones legales. El tribunal estableció que el Gobierno no posee facultades inherentes para imponer gravámenes bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977 en tiempos de paz, ya que dicha potestad reside constitucionalmente en el Congreso.
Ante esta resolución, el mandatario estadounidense no ocultó su malestar. Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump afirmó sentirse “profundamente decepcionado” y “absolutamente avergonzado” por la postura de los magistrados que votaron en contra de su medida.
“El fallo de la Corte Suprema sobre los aranceles es profundamente decepcionante, y me avergüenzo de ciertos miembros de la corte por no tener el coraje de hacer lo correcto para nuestro país”, declaró Trump.
La estrategia de la Sección 122: El «Plan B» de la Casa Blanca
Lejos de retroceder, la administración ha optado por una vía legal alternativa: la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta normativa permite al presidente imponer restricciones temporales de importación (de hasta un 15%) por un periodo máximo de 150 días en situaciones de problemas graves en la balanza de pagos.
Trump fue enfático al señalar que esta es solo una de las herramientas en su arsenal:
- Arancel base: 10% global por 150 días.
- Investigaciones Artículo 301: Inicio de procesos por prácticas comerciales desleales.
- Recaudación: El mandatario aseguró que mediante estas vías “recaudaremos más dinero y seremos mucho más fuertes”.
- Impacto en socios comerciales y sectores clave
El fallo judicial previo afectaba directamente medidas de presión económica que Trump había establecido contra socios estratégicos. Entre los aranceles que habían sido anulados se encontraban el 25% aplicado a México y Canadá, así como incrementos de hasta el 50% a productos de Brasil e India.
El presidente sugirió que el fallo beneficia a naciones extranjeras a expensas de la economía estadounidense:
“Los países extranjeros que nos han estado estafando durante años están eufóricos. Están tan felices y bailando en las calles, pero no bailarán por mucho tiempo, se lo aseguro”.
Incertidumbre económica y posibles reembolsos
Uno de los puntos más críticos tras la decisión de la Corte es la posibilidad de que el Gobierno deba reembolsar cerca de 240.000 millones de dólares recaudados mediante los gravámenes ahora declarados inválidos.
Para los mercados internacionales y economías como la de Costa Rica, que dependen estrechamente del flujo comercial con EE. UU., esta inestabilidad jurídica y la imposición de nuevas barreras temporales plantean un escenario de cautela. Aunque la Sección 122 tiene un límite de tiempo, la agresividad de la retórica presidencial sugiere que la batalla por el proteccionismo comercial apenas comienza.





