Nacionales

Ottón Solís acusa al chavismo de “descomposición moral”: “El insulto se volvió herramienta de gobierno”

El exdiputado y fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, calificó al chavismo costarricense como “un fenómeno de descomposición moral”, en un artículo de opinión donde cuestiona el estilo de comunicación del expresidente Rodrigo Chaves, la presidenta Laura Fernández, la diputada Pilar Cisneros y varios ministros.

Ottón Solís y el chavismo: ¿estilo personal o estrategia de poder?

Según el exlegislador, la forma de comunicar del oficialismo no debe interpretarse como algo anecdótico. “El estilo comunicativo del chavismo costarricense –ejemplificado por don Rodrigo Chaves, doña Laura Fernández, doña Pilar Cisneros y algunos ministros– no constituye una simple falta de modales o una «manera de ser excéntrica”, señaló.

Solís sostuvo que “se trata de un instrumento deliberado de polarización y deslegitimación institucional que normaliza la agresión verbal, erosiona la convivencia democrática y convierte el insulto en herramienta de gobierno”.

El economista también se refirió al respaldo ciudadano que mantiene ese estilo. “Lo que en una democracia funcional sería inadmisible, ha sido tolerado y hasta celebrado por una porción significativa del electorado, lo cual constituye un fenómeno de descomposición moral que trasciende la anécdota”, afirmó.

“No es un presidente sin filtros”

En su texto, Solís rechazó las explicaciones que atribuyen la confrontación a la personalidad de los jerarcas. “Lo que hemos presenciado desde mayo de 2022 no es un presidente sin filtros, ni una vicepresidenta valiente, ni una asesora ‘sin pelos en la lengua’”, escribió.

A su juicio, se trata de “un sistema comunicativo diseñado para deslegitimar a cualquiera que se atreva a diferir o cuestionar y para construir una identidad política basada en el odio al ‘otro’”.

El exdiputado agregó que “cuando la grosería se repite, se sistematiza, se recomienda u ordena a los subalternos y se convierte en el vehículo principal de la comunicación gubernamental, ya no estamos ante un rasgo de personalidad: estamos ante una estrategia de poder”.

Señalamientos contra Fernández y Cisneros

Sobre la mandataria, Solís indicó que “la presidenta Fernández ha mantenido el estilo, amplificándolo, en un desesperado esfuerzo por mostrar que es valiente”. Añadió que “no solo insulta; infantiliza y ridiculiza a los interlocutores que osan diferir”.

En cuanto a la diputada Pilar Cisneros, afirmó que “si Chaves y Fernández son los rostros del chavismo, Pilar Cisneros es su altavoz más desinhibido”, y la acusó de mantener “una campaña permanente de difamación contra jueces, fiscales y periodistas”.

El exlegislador citó los calificativos de Cisneros contra el fiscal general, Carlo Díaz, a quien según Solís ha llamado “corrupto, mentiroso, charlatán, inútil”. “La repetición de esos términos no es casual: busca destruir reputaciones sin necesidad de probar nada”, aseguró.

El video del ministro de Justicia

Solís también cuestionó al ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, por un video grabado en la cárcel de Puntarenas, titulado «Los jachudos van directo al Cacco», en el que el jerarca increpa a personas privadas de libertad con frases como “Saquen a ese mae”.

Ante las críticas, Aguilar respondió: “Es mi forma de ser, amigo”. Solís replicó: “¡Hay que ser muy valiente para, protegido por policías, humillar y ser cruel con personas que (…) no pueden reaccionar porque están en una celda!”.

El exdiputado comparó esa conducta con “la misma valentía del grandulón de secundaria” que matonea a otros estudiantes, y advirtió que existe “un ministro que, con su ejemplo, normaliza el bullying, y un gobierno que complacientemente elogia su arrojo”.

Contradicción religiosa y normalización

Solís señaló además una contradicción entre el discurso religioso del Gobierno y su comportamiento: “Es el mismo gobierno que no pierde oportunidad para mostrarse cristiano, tanto ante los altares del catolicismo como ante los pastores evangélicos”.

El fragmento del artículo cierra con la advertencia del exdiputado: “Lo más grave del chavismo no es cada frase individual, por repugnante que sea. Lo grave es la normalización”.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba