Ottón Solís acusa a Chaves de ceder ante Trump por Huawei

Una fuerte acusación del exlegislador Ottón Solís sacudió el panorama político y tecnológico del país. El fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC) cuestionó severamente las últimas decisiones estratégicas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), abriendo un nuevo e intenso debate sobre el futuro de las telecomunicaciones nacionales.
Según el análisis del político, la exclusión de la corporación tecnológica de origen chino, Huawei, de los procesos de licitación de la entidad estatal no respondió a un criterio técnico soberano. El exdirigente afirma que la medida fue el resultado directo de una directriz geopolítica externa emanada desde los Estados Unidos.
Ottón Solís acusa a Chaves de ceder ante Trump por Huawei
«Trump ordenó al entonces presidente Chaves que prohibiera al ICE, una empresa estatal costarricense, hacer negocios con la empresa china Huawei», aseveró Solís de forma categórica. El político lamentó las implicaciones financieras que este veto ha supuesto para el desarrollo de la conectividad en el territorio nacional.
A criterio del exdiputado, esta medida afectó la competitividad de la empresa pública frente al mercado regional de telecomunicaciones. Según sus palabras, el actual escenario obligó «así al ICE a recurrir a suplidores más caros y más atrasados tecnológicamente», debilitando la posición de la entidad.
Para fundamentar su crítica, Solís contrastó la política restrictiva aplicada en Costa Rica con los recientes acontecimientos de la agenda internacional de Washington. El político hizo referencia directa al viaje oficial que el mandatario norteamericano realizó a territorio asiático acompañado por prominentes figuras del sector empresarial global.
En ese sentido, el exlíder del PAC resaltó la presencia del magnate Elon Musk en dicha comitiva comercial estadounidense. Para Solís, resulta contradictorio que las corporaciones norteamericanas busquen activamente expandir sus operaciones e inversiones en el mercado chino mientras se restringe a las naciones de América Latina.
«Lo que es bueno para Musk no es bueno para el ICE. ¡Pareciera que China es buena para las empresas gringas, pero no para las costarricenses!», exclamó Solís. Con este argumento, el analista expuso lo que considera una visible asimetría en el manejo de las relaciones comerciales internacionales.
Más allá del impacto en costos de infraestructura, el reclamo de Solís escaló hacia un cuestionamiento sobre la autodeterminación institucional. Para el político, la aceptación de estas condiciones externas vulnera principios fundamentales de la identidad política y la gestión de los recursos públicos del país.
«Que Trump tenga esos dobles estándares no nos debe asombrar, pero que nuestro presidente haya mansamente acatado la orden exhibe la incapacidad para comprender el significado de la palabra dignidad, independencia y soberanía de muchos de nuestros dirigentes políticos», concluyó el fundador del PAC.
A nivel de verificación de datos, cabe destacar que los señalamientos de Solís no se acompañan actualmente de documentación oficial que certifique una orden directa. No obstante, coincide con el periodo en que la administración pública costarricense restringió la participación de proveedores que no firmaran convenios internacionales de ciberseguridad.

Durante dicho proceso, Washington mantuvo una activa campaña diplomática global instando a sus socios estratégicos a excluir a firmas asiáticas de las redes de telecomunicaciones. Los argumentos norteamericanos se han centrado sistemáticamente en presuntos riesgos para la seguridad nacional y la protección de datos sensibles.
El debate permanece abierto entre quienes defienden la alineación con los estándares occidentales de seguridad y aquellos que, como Solís, priorizan la neutralidad comercial. El ICE, por su parte, continúa ejecutando su estrategia de modernización tecnológica bajo el marco normativo vigente en la República.





