Michael Soto revela la clave que podría explicar reunión entre «Diablo», «Tan» y «Coco Guácimo»
Teléfonos decomisados en Sarapiquí serán pieza clave para esclarecer la reunión

Las autoridades judiciales centran parte de la investigación de la operación «Némesis» en el análisis de diez teléfonos celulares decomisados durante el operativo en Sarapiquí, donde fueron ubicados Alejandro Arias Monge, alias «Diablo», Jonathan Méndez Pérez, alias «Tan», y Roney José Ríos Oconitrillo, conocido como «Coco Guácimo».
Según el director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, la evidencia electrónica será determinante para establecer el motivo de la reunión entre los tres presuntos líderes criminales.
Durante una conferencia de prensa, Soto explicó que los dispositivos recuperados contienen información que podría permitir reconstruir las comunicaciones y los movimientos de los sospechosos antes del operativo. Algunos de los celulares resultaron dañados debido al intercambio de disparos registrado durante la intervención policial.
Michael Soto revela la clave que podría explicar reunión entre «Diablo», «Tan» y «Coco Guácimo»
«Había una cantidad significativa de teléfonos celulares. Tal fue la balacera que se logró observar algunos buenos y otros con una gran cantidad de impactos. Hay una gran cantidad de evidencia electrónica importante que vamos a trabajar», afirmó el jerarca del OIJ.
Las autoridades consideran que el análisis forense de estos equipos permitirá determinar si el encuentro respondía a la planificación de actividades ilícitas o a la coordinación entre las organizaciones criminales que cada uno dirigía. No obstante, recalcaron que esa hipótesis aún forma parte de la investigación.
Soto indicó que los tres hombres eran considerados cabecillas de estructuras criminales distintas, aunque aclaró que ninguno ejercía superioridad sobre los demás. Según explicó, cada uno mantenía control sobre su propia organización y operaba en igualdad de condiciones.
«Recuerden que aquí ninguno de estos tres era el jefe. Ninguno era el jefe, estaban en igualdad de condiciones y cada quien en su punto», señaló el director interino del OIJ.
Investigación busca determinar el objetivo del encuentro
El funcionario agregó que la Policía Judicial mantiene abierta la investigación para establecer el propósito de la reunión realizada en la vivienda ubicada en Sarapiquí. De acuerdo con las pesquisas, el inmueble había sido alquilado mediante una tercera persona y posteriormente utilizado como punto de encuentro.
Las investigaciones también permitieron establecer que los sospechosos cambiaban constantemente de ubicación para evitar ser localizados. Según el OIJ, permanecían pocos días en cada sitio e incluso se desplazaban por sectores montañosos como parte de sus medidas de seguridad.
Michael Soto comentó que la coincidencia de los tres en un mismo lugar facilitó el desarrollo del operativo. «Por esas circunstancias de la vida y porque Dios es bueno, se nos juntaron los tres y fue eso hace unos días», expresó al referirse al trabajo previo realizado por la Unidad de Vigilancia y Seguimiento (Uvise).
Las autoridades identifican a las organizaciones lideradas por alias «Diablo», «Tan» y «Coco Guácimo» como un «clan criminal local», dedicado principalmente a la distribución de drogas, el contrabando de cigarrillos y licor, las extorsiones, amenazas y otras actividades ilícitas en distintas comunidades del Caribe y otras regiones del país.
Según Soto, estos grupos mantenían presencia en Pococí, Sarapiquí, Guácimo, Batán, la Zona Norte, Turrialba, Quepos, Parrita, Garabito, Osa, Nicoya, Cañas, Liberia, Santa Cruz y Valle La Estrella, entre otros sectores donde desarrollaban operaciones relacionadas con el crimen organizado.
El director del OIJ precisó que, hasta el momento, las investigaciones indican que estas estructuras tenían un alcance principalmente nacional y no contaban con la transnacionalidad necesaria para ser catalogadas como un cártel. Explicó que otras organizaciones criminales abastecían de droga a estos grupos locales.
Por su parte, el fiscal general Carlo Díaz recordó que Alejandro Arias Monge se convirtió en un objetivo prioritario de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) desde 2024, luego de una solicitud presentada por las autoridades costarricenses. Añadió que una eventual solicitud de extradición dependerá de que el Gobierno estadounidense formalice el proceso correspondiente.
La operación «Némesis» permitió detener a alias «Diablo» y «Tan», mientras que alias «Coco Guácimo» falleció durante el enfrentamiento con la Policía. De acuerdo con cifras del OIJ, las tres organizaciones son investigadas por su presunta vinculación con aproximadamente 360 homicidios, una estimación que Michael Soto calificó como «muy conservadora».





