¡Mano dura! Laura Fernández fija el año carcelario en 360 días

La Presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, inició su mandato este 8 de mayo con la firma de tres decretos ejecutivos fundamentales. Durante su primer Consejo de Gobierno, la mandataria definió la hoja de ruta técnica y política de su administración.
El primer decreto establece un nuevo reglamento penitenciario para la aplicación de penas a los privados de libertad. Esta normativa busca unificar criterios técnicos y administrativos dentro del sistema carcelario nacional, bajo un enfoque de estricta legalidad y control estatal.
Polémico decreto: Laura Fernández firmó un nuevo reglamento carcelario
En este documento se dispone que el año carcelario será oficialmente de 360 días, eliminando interpretaciones previas sobre la reducción de condenas. «Es un año calendario completo», enfatizó la mandataria al explicar la necesidad de dotar de mayor transparencia al cómputo de las penas.
El segundo decreto ejecutivo firmado por la jerarca se enfoca en la Reorganización del Poder Ejecutivo. Este instrumento legal es clave para el funcionamiento del aparato estatal, pues define las funciones específicas que desempeñarán los vicepresidentes de la República.
La normativa establece con claridad quiénes serán los ministros rectores y cómo se integrarán sectores críticos como Seguridad, Educación y Ambiente. Con esto, Fernández busca una administración centralizada y eficiente, evitando la duplicidad de funciones entre las instituciones que conforman cada sector.
Finalmente, la presidenta firmó la convocatoria a sesiones extraordinarias en la Asamblea Legislativa, recuperando proyectos de ley de alto impacto. Durante este periodo, el Poder Ejecutivo tiene el control total sobre la agenda de discusión de los diputados en el Congreso.
En esta lista destacan proyectos de la administración anterior que no lograron avanzar, tales como Ciudad Gobierno, Crucitas y la Marina de Limón. Estas iniciativas requieren únicamente mayoría simple de 29 votos para ser aprobadas, lo que facilita su trámite legislativo actual.
«Los proyectos que no fueron aprobados en los últimos cuatro años, a partir de hoy quedan convocados a la Asamblea Legislativa», manifestó Fernández. La mandataria apuesta por reactivar inversiones que considera vitales para el desarrollo económico y la infraestructura del país.
Para asegurar el éxito de esta agenda, Fernández juramentó al expresidente Rodrigo Chaves Robles como su nuevo Ministro de la Presidencia. Chaves funcionará como el enlace directo entre Casa Presidencial y las distintas fracciones políticas representadas en la Asamblea Legislativa.

El nombramiento de Chaves busca dar continuidad a las propuestas que quedaron pendientes en el cuatrienio anterior por falta de consenso. La mandataria confía en que su experiencia permitirá destrabar iniciativas polémicas que fueron señaladas como inviables en el pasado por la oposición.
Con estas decisiones, la administración de Fernández Delgado deja claras sus prioridades: ordenamiento institucional, mano dura en el sistema penitenciario y reactivación económica. El país observa ahora cómo se moverán las fichas políticas ante este nuevo y agresivo esquema de gobernanza.
El inicio de este mandato se caracteriza por una operatividad inmediata, enfocada en la resolución de conflictos administrativos mediante decretos de impacto directo. La ciudadanía y los sectores productivos esperan que estas medidas traduzcan su ejecución en beneficios tangibles para la seguridad ciudadana.





