Laura Fernández inaugura megacárcel para 5.100 reos y responde a sus críticos
El Gobierno busca bajar el hacinamiento carcelario del 59% al 15% con la nueva cárcel.
La presidenta de la República, Laura Fernández, inauguró este miércoles 14 de octubre el Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada (CACCO), una cárcel con capacidad para 5.100 privados de libertad.
El Poder Ejecutivo presenta la obra como la solución definitiva para eliminar el hacinamiento en el sistema penitenciario. También la presenta como una herramienta para desarticular el poder que las bandas criminales ejercen dentro de las cárceles.
Laura Fernández inaugura megacárcel para 5.100 reos y responde a sus críticos
Según los datos del Gobierno, el hacinamiento carcelario nacional se ubica actualmente en un 59%. Con la entrada en operación del nuevo centro, las autoridades pretenden reducir ese indicador hasta un 15%, una disminución de 44 puntos porcentuales.
Inversión de ₡16.774 millones
La construcción del CACCO requirió una inversión de ₡16.774 millones. Durante el acto, la mandataria destacó que el monto se financió en su totalidad con recursos del presupuesto nacional.
Fernández subrayó que el proyecto no se pagó con endeudamiento externo ni interno.
“Aquí no hipotecamos el futuro de nadie, nadie nos prestó el dinero. Hemos demostrado una vez más de lo que somos capaces las autoridades del gobierno cuando tomamos decisiones firmes”, afirmó la presidenta.
Llamado a la “mano dura”
En la ceremonia de apertura, Fernández hizo un llamado a la “mano dura” en materia de seguridad. Además, dirigió una crítica a quienes cuestionaron la viabilidad de la obra durante su desarrollo.
La información disponible sobre el acto no identifica a las personas, instituciones o sectores que plantearon esos cuestionamientos. Tampoco detalla cuáles fueron sus argumentos ni recoge una respuesta de su parte tras las palabras de la mandataria.
Para la jefa de Estado, la puesta en marcha del centro marca “un antes y un después” para Costa Rica.
“Nuestro país será un referente mundial de seguridad penitenciaria”, concluyó Fernández.
¿Qué busca el CACCO?
Como lo indica su nombre, el centro está concebido para la alta contención de personas vinculadas con la criminalidad organizada. El Gobierno le atribuye dos objetivos principales: descongestionar el sistema penitenciario y limitar la influencia de las estructuras criminales desde el interior de las prisiones.
En términos generales, el hacinamiento se presenta cuando la cantidad de personas privadas de libertad supera la capacidad instalada de los centros penales. Un porcentaje del 59% implica que la población carcelaria excede en esa proporción los espacios disponibles.
La meta oficial de llevar esa cifra al 15% depende de que los 5.100 espacios del CACCO entren en funcionamiento y absorban parte de la población actualmente recluida en otros centros.
Detalles pendientes
Los datos divulgados sobre la inauguración no precisan la ubicación exacta del centro, la fecha en que comenzará el traslado de reclusos ni los criterios que se aplicarán para definir qué personas serán ingresadas.
Tampoco se conocen detalles sobre el personal penitenciario asignado, el régimen de visitas o las medidas de seguridad con que operará la nueva cárcel.
Queda pendiente que las autoridades penitenciarias den a conocer el cronograma de ingreso de privados de libertad y los primeros resultados en la reducción del hacinamiento, indicador con el que el Gobierno medirá el impacto de la obra.





