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Laura Fernández atribuye a Chaves la llegada de la DEA; Embajada la contradice

Embajada de EE. UU. confirma que la DEA opera en Costa Rica desde 1985, no desde el Gobierno de Chaves.

La presidenta Laura Fernández afirmó este miércoles, desde Zapote, que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) hizo operativos en Costa Rica por primera vez con Rodrigo Chaves. Registros oficiales ubican su presencia décadas antes.

La mandataria hizo la afirmación durante su programa semanal, transmitido desde Casa Presidencial. Se refería al Gobierno de Rodrigo Chaves Robles (2022-2026), del cual fue parte antes de asumir la Presidencia de la República.

Laura Fernández atribuye a Chaves la llegada de la DEA; Embajada la contradice

La Embajada de Estados Unidos en Costa Rica respondió a una consulta del medio CR Hoy. Confirmó que la DEA trabaja en territorio costarricense desde al menos 1985, es decir, desde hace más de 40 años.

Según la representación diplomática, desde entonces la agencia mantiene décadas de cooperación con el Poder Judicial y el Ministerio de Seguridad Pública en investigaciones sobre narcotráfico.

Lo que dijo la presidenta

Fernández habló del tema al referirse a la detención de Juan Carlos Tam. Según la información disponible, Tam ha estado vinculado en el último año al círculo cercano de miembros del Partido Pueblo Soberano (PPSO), agrupación con la que Fernández llegó al poder.

“A mí me alegra profundamente y lo celebré en el gobierno de Rodrigo Chaves, cuando por primera vez la DEA vino a hacer operativos en Costa Rica para llegarle a delincuentes de alta gama vinculados a delitos transnacionales. Por eso también me alegra que la PCD, que depende del gobierno, trabaje codo con codo con la DEA”, afirmó la mandataria.

La PCD es la Policía de Control de Drogas, cuerpo adscrito al Ministerio de Seguridad Pública.

No es la primera vez que el Poder Ejecutivo plantea esa versión. Fernández y otros miembros del Gobierno han atribuido en distintas ocasiones a la administración Chaves el inicio de los operativos de la agencia estadounidense en el país.

Ese mismo día, en la Asamblea Legislativa, Antonio Trejos se refirió durante el debate a la afirmación del Gobierno de que la DEA ingresó recientemente al país.

La captura de Caro Quintero en 1985

Uno de los antecedentes más conocidos de la cooperación antidrogas entre ambos países ocurrió el 4 de abril de 1985. Ese día, autoridades costarricenses capturaron al narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero.

El operativo se realizó en una propiedad en San Rafael de Alajuela. Ahí se escondía Caro Quintero tras huir de México.

Estados Unidos lo requería por su presunta participación en el secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar, ocurrido en febrero de ese mismo año.

El entonces administrador interino de la DEA, John C. Lawn, confirmó que la captura fue posible gracias a información de esa agencia.

El 5 de abril de 1985, el periódico estadounidense The Washington Post informó que la policía costarricense detuvo a Caro Quintero y a cuatro de sus guardaespaldas con datos aportados por la DEA.

La revista Time, por su parte, documentó que unos 40 agentes de seguridad costarricenses participaron en el operativo, a partir de información de la agencia antidrogas.

Una oficina activa en los años 80

Un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia de Estados Unidos señala que la DEA mantenía una oficina en Costa Rica durante la década de 1980.

El documento identifica a Donald Clements como agregado de la agencia en el país entre 1980 y 1985. Esto ubica la presencia institucional estadounidense desde inicios de esa década.

Otro informe oficial registra que, el 27 de agosto de 1985, el agente Sandalio González, destacado en la oficina de la DEA en Costa Rica, recibió información sobre una presunta operación de tráfico internacional de drogas.

En marzo de 1986, la oficina costarricense de la DEA intercambió información con su representación en Guatemala sobre movimientos sospechosos de aeronaves vinculadas con el narcotráfico.

Estos hechos ocurrieron décadas antes de que Chaves incursionara en la política nacional y antes del nacimiento de Fernández, en julio de 1986.

Narcotráfico y el conflicto en Nicaragua

Los conflictos armados en Centroamérica durante los años 80 también dejaron constancia de la participación de agencias estadounidenses en investigaciones sobre narcotráfico en territorio costarricense.

Una investigación publicada en 1999 en el Anuario de Estudios Centroamericanos de la Universidad de Costa Rica (UCR) analizó la relación entre el narcotráfico, los grupos contrarrevolucionarios nicaragüenses y las actividades de agencias de inteligencia de Estados Unidos.

El estudio examinó, entre otros episodios, el caso de John Hull, ciudadano estadounidense vinculado con operaciones de apoyo a la Contra nicaragüense desde propiedades en la zona norte del país.

Según ese trabajo académico, investigaciones y testimonios mencionan a Hull por el presunto uso de pistas clandestinas para movilizar armas y drogas.

La publicación también recogió conflictos entre agencias estadounidenses y denuncias sobre actuaciones de funcionarios vinculados con investigaciones antidrogas.

Las gestiones comenzaron en 1974

La documentación más antigua localizada es un cable diplomático del Departamento de Estado, fechado el 20 de abril de 1974. En él se describen las gestiones para establecer una oficina de la DEA en la Embajada de Estados Unidos en San José.

La comunicación indica que Washington pretendía tener un agente destacado en Costa Rica a finales de mayo de ese año. También señala que la apertura debía coordinarse con el Gobierno costarricense mediante un intercambio de notas diplomáticas.

Documentos posteriores del Departamento de Justicia identifican personal de la DEA en el país desde 1980.

Así, mientras la Embajada confirmó operaciones desde 1985, la documentación histórica ubica las gestiones para la llegada de la agencia más de una década antes.

Hasta el cierre de esta nota, no constaba una aclaración de Casa Presidencial sobre la diferencia entre la declaración de la mandataria y los registros de la Embajada y de las agencias estadounidenses.

La cooperación entre la PCD y la DEA continúa, según indicó la propia presidenta, en medio de las investigaciones relacionadas con el caso de Juan Carlos Tam.

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