Laura Fernández al Poder Judicial: «¿Cómo es posible que un juez tarde dos meses en autorizar un allanamiento?»

Laura Fernández cuestionó públicamente los tiempos de respuesta del Poder Judicial para autorizar allanamientos relacionados con investigaciones por presunto narcotráfico, al señalar que algunos trámites pueden tardar hasta dos meses pese a que las autoridades policiales ya cuentan con evidencia recopilada sobre la posible comisión de delitos.
La presidenta de la República manifestó su preocupación por el impacto que estas demoras pueden tener en la capacidad operativa de los cuerpos policiales encargados de combatir el tráfico de drogas. Según indicó, la situación genera períodos de espera que limitan la ejecución de acciones investigativas mientras se resuelven las solicitudes judiciales.
Laura Fernández al Poder Judicial: «¿Cómo es posible que un juez tarde dos meses en autorizar un allanamiento?»
Durante sus declaraciones, Fernández planteó un cuestionamiento directo sobre los plazos que actualmente enfrentan las autoridades encargadas de solicitar este tipo de diligencias. La mandataria sostuvo que, cuando existen pruebas documentadas sobre presuntas actividades ilícitas, los procedimientos deberían resolverse con mayor rapidez.
«¿Cómo es posible que un juez de la República tarde hasta dos meses en autorizar un allanamiento para la Policía de Control de Drogas en una vivienda donde existen pruebas de que se está vendiendo droga?», expresó la presidenta al referirse a casos que, según explicó, ya cuentan con evidencia recopilada por los cuerpos de investigación.
El señalamiento pone nuevamente sobre la mesa el debate acerca de los tiempos de tramitación en procesos judiciales vinculados con la lucha contra el narcotráfico. Las autorizaciones para allanamientos son una herramienta clave dentro de las investigaciones criminales, ya que permiten a las autoridades ingresar legalmente a propiedades donde se presume la existencia de actividades delictivas.
De acuerdo con la posición expuesta por la mandataria, el problema no radica en la falta de trabajo policial, sino en la espera que enfrentan las autoridades una vez que presentan la documentación correspondiente ante los tribunales competentes.
Fernández señaló que las fuerzas policiales logran identificar puntos de venta de drogas, recopilar indicios y documentar información relevante para sustentar sus solicitudes. Sin embargo, afirmó que la autorización judicial puede tardar semanas o incluso meses, lo que retrasa la ejecución de los operativos.
La presidenta también compartió cuál considera que debería ser un plazo razonable para resolver este tipo de solicitudes cuando existen elementos probatorios suficientes. En ese sentido, planteó un estándar considerablemente menor al que, según denunció, se presenta en algunos expedientes.
«Si hay pruebas de que en un lugar se está vendiendo droga, lo máximo que debería tardar la autorización de un allanamiento son dos días», manifestó Fernández al referirse a la necesidad de agilizar los procesos relacionados con la persecución de delitos vinculados al narcotráfico.
Las declaraciones fueron realizadas en el contexto de una discusión más amplia sobre los desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad ciudadana y combate al crimen organizado. Durante los últimos años, distintas instituciones han señalado la importancia de fortalecer la coordinación entre los distintos poderes del Estado para responder a fenómenos criminales cada vez más complejos.
La mandataria indicó además que el tema ya fue trasladado directamente a la vicepresidenta del Poder Judicial, con quien sostuvo conversaciones orientadas a analizar posibles alternativas para mejorar los tiempos de respuesta en este tipo de procedimientos.

Con esta gestión, el asunto pasó de ser una observación pública a formar parte de un intercambio institucional entre el Poder Ejecutivo y representantes de la estructura judicial. El objetivo, según explicó, es identificar mecanismos que permitan una mayor agilidad sin afectar las garantías procesales establecidas por la legislación.
Las declaraciones de Fernández representan uno de los cuestionamientos más directos realizados por el Ejecutivo sobre los tiempos de tramitación judicial en investigaciones relacionadas con drogas. Aunque la Presidencia no anunció medidas concretas, sí dejó abierta la posibilidad de continuar impulsando cambios o mejoras en los procedimientos.
El debate ahora se centra en el equilibrio entre la rapidez que demandan las investigaciones policiales y los controles judiciales que garantizan el debido proceso. Mientras tanto, la discusión planteada por la presidenta reabre el análisis sobre la eficiencia institucional en la lucha contra el narcotráfico y los desafíos que enfrenta el sistema para responder de manera oportuna ante este tipo de delitos.





