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Laura Chinchilla defiende a diputadas Dobles y Gordienko por insultos: «Damas de hierro»

La expresidenta Laura Chinchilla reaccionó a la controversia generada en la Asamblea Legislativa luego de que la diputada oficialista Cindy Murillo utilizara la expresión “Damas de compañía” para referirse a Claudia Dobles y Abril Gordienko. Chinchilla respaldó públicamente a ambas legisladoras.

La exmandataria calificó a Dobles y Gordienko como “damas de hierro” y expresó su solidaridad con las dos diputadas, en medio de una discusión política que trascendió el intercambio entre legisladoras y generó una votación de condena en el Plenario Legislativo.

Laura Chinchilla defiende a diputadas Dobles y Gordienko por insultos: «Damas de hierro»

“Mis respetos y solidaridad con estas dos ‘damas de hierro’ de nuestro Congreso”, escribió Laura Chinchilla Miranda, al referirse a las diputadas que habían sido señaladas por Murillo durante un debate parlamentario.

La expresidenta también cuestionó el uso de expresiones que consideró ofensivas dentro de la discusión política. En particular, puso el foco en el hecho de que los comentarios provinieran de una mujer hacia otras mujeres que ocupan cargos de representación popular.

“Los insultos retratan a quienes los profieren”, afirmó Chinchilla, en una frase con la que marcó distancia del tono utilizado durante la polémica y defendió la necesidad de mantener un debate político alejado de expresiones que puedan resultar denigrantes.

El origen de la disputa se encuentra en una intervención de Cindy Murillo en el Plenario Legislativo, cuando la diputada oficialista se refirió a una manifestación realizada el 6 de agosto en defensa de la independencia de poderes.

Durante ese intercambio, Murillo comparó la concentración con un matrimonio político entre el Partido Liberación Nacional y el Frente Amplio. En ese contexto utilizó la expresión “damas de compañía” para referirse a Claudia Dobles y Abril Gordienko.

Las palabras provocaron cuestionamientos dentro y fuera del Congreso, debido al significado que puede adquirir esa expresión cuando es utilizada para describir a mujeres en un contexto de confrontación política.

La controversia no quedó limitada a una discusión entre diputadas. El episodio derivó posteriormente en una moción legislativa destinada a condenar las declaraciones de Murillo, lo que evidenció las diferencias existentes dentro de la propia bancada oficialista.

Ante los cuestionamientos recibidos, Cindy Murillo sostuvo que su comentario debía entenderse como una comparación dentro de la discusión política. La legisladora aseguró que con la expresión “damas de compañía” hacía referencia a “damas de honor” e invitadas especiales.

Sin embargo, la explicación no puso fin a la disputa. Murillo reiteró la expresión utilizada en el Plenario y mantuvo su posición de no ofrecer disculpas a las diputadas involucradas en la controversia.

La situación adquirió una nueva dimensión cuando dos legisladores de Pueblo Soberano se apartaron de la posición mayoritaria de la bancada y respaldaron una moción para condenar las declaraciones de Murillo.

José Miguel Villalobos Umaña y Antonio Barzuna Thompson votaron a favor de la iniciativa, que terminó siendo aprobada por una diferencia estrecha en el Plenario Legislativo: 27 diputados votaron a favor y 26 en contra.

El resultado reflejó que el episodio generó diferencias incluso dentro del oficialismo y convirtió una confrontación verbal entre diputadas en un nuevo punto de tensión política en la Asamblea Legislativa.

Chinchilla cuestiona el tono utilizado por mujeres

En su pronunciamiento, Laura Chinchilla no solamente respaldó a Dobles y Gordienko, sino que también dirigió una crítica al tipo de lenguaje utilizado durante la disputa.

La expresidenta sostuvo que resulta especialmente lamentable que sean mujeres quienes reproduzcan expresiones que, desde su perspectiva, no contribuyen a fortalecer el liderazgo femenino ni a elevar el nivel de la discusión pública.

Chinchilla afirmó que algunas mujeres terminan reproduciendo “el estilo vulgar y soez” de quienes, según su planteamiento, continúan moviendo los hilos del poder.

El señalamiento de la exmandataria introduce otro elemento al debate: la forma en que las mujeres que ejercen cargos políticos se refieren entre sí en escenarios públicos y la manera en que ese lenguaje puede impactar la discusión sobre liderazgo y representación.

La intervención de Chinchilla ocurre además en un contexto de creciente tensión política alrededor de las posiciones de diferentes sectores representados en el Congreso. La disputa entre las legisladoras se suma a otros desacuerdos sobre alianzas, manifestaciones y posiciones frente a la independencia de poderes.

En este caso, el enfrentamiento también puso de manifiesto las diferencias entre integrantes de Pueblo Soberano. La votación de la moción que condenó las declaraciones mostró que no existió una posición unánime dentro de la bancada oficialista.

La reacción de la expresidenta agregó una voz externa al conflicto legislativo. Chinchilla, quien ocupó la Presidencia de Costa Rica, utilizó sus redes sociales para expresar respaldo a las dos diputadas y cuestionar directamente los términos empleados durante el debate.

Su calificativo de “damas de hierro” funcionó como una respuesta política y simbólica al término utilizado previamente por Murillo. De esta manera, la controversia pasó de una discusión sobre las palabras empleadas en el Plenario a un intercambio público sobre el tono del debate político.

El episodio también coloca nuevamente bajo discusión la manera en que los enfrentamientos entre representantes políticos son comunicados ante la ciudadanía. Las expresiones utilizadas en el Congreso pueden convertirse en parte central de la discusión pública cuando involucran a figuras con posiciones políticas enfrentadas.

Una disputa que suma nuevas voces

La controversia alrededor de Cindy Murillo, Claudia Dobles y Abril Gordienko también ha evidenciado que las diferencias políticas no se limitan a los bloques tradicionalmente enfrentados.

La decisión de José Miguel Villalobos y Antonio Barzuna de apoyar la moción de condena muestra que el episodio generó posiciones distintas dentro del oficialismo. La votación de 27 contra 26 reflejó un margen reducido entre quienes respaldaron y rechazaron la iniciativa.

En paralelo, las declaraciones de Laura Chinchilla ampliaron el alcance de la discusión. La expresidenta centró su pronunciamiento en la defensa de Dobles y Gordienko, pero también cuestionó el lenguaje empleado y la forma en que se desarrolla el debate entre mujeres con responsabilidades políticas.

La frase “Los insultos retratan a quienes los profieren” se convirtió en el eje de su reacción pública y sintetizó su posición frente a la polémica.

Mientras tanto, la explicación ofrecida por Murillo mantiene abierta la discusión sobre el significado que quiso darle a la expresión “damas de compañía” y sobre la decisión de no disculparse con las legisladoras aludidas.

El episodio deja así varios frentes abiertos dentro de la Asamblea Legislativa: la disputa entre las diputadas, la división registrada en la bancada oficialista, la condena aprobada por el Plenario y la intervención pública de una expresidenta de la República.

La controversia continúa vinculada a las declaraciones realizadas durante el debate sobre la manifestación del 6 de agosto y a las posteriores reacciones de las figuras políticas involucradas.

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