Laura Chinchilla a los costarricenses: Encender los faroles como símbolo de «resistencia cívica» frente al gobierno de Laura Fernández
Laura Chinchilla Miranda, expresidenta de la República, llamó a los costarricenses a convertir los tradicionales faroles del 15 de setiembre en un símbolo de «resistencia cívica» frente al gobierno de Laura Fernández. El mensaje lo difundió a través de su cuenta de X con motivo de las celebraciones de la Independencia.
Chinchilla pide resistencia cívica en plenas fiestas patrias
«Esta vez, sin embargo, nuestros faroles tendrán un significado adicional. Serán también símbolo de resistencia cívica frente a las acciones de un gobierno que busca debilitar la justicia, intimidar la disidencia, acallar la discrepancia y fracturar el alma nacional», escribió la exmandataria.
Chinchilla agregó que «la independencia nos hizo libres» y que «la democracia hizo posible vivir esa libertad en paz». Según la exgobernante, encender los faroles este año serviría para recordar que esa libertad «no está garantizada».
El llamado se produce doce años después de que Chinchilla dejara la Presidencia, en mayo de 2014, tras un período marcado por una intensa conflictividad social. Su administración, entre 2010 y 2014, enfrentó protestas de sindicatos, estudiantes, ambientalistas y trabajadores públicos.
El pico de conflictividad social durante su gobierno
Estudios de la Universidad de Costa Rica sobre protesta social identifican 2012 como el año de mayor número de acciones colectivas registradas durante la administración Chinchilla. Ese período incluyó movilizaciones relacionadas con la CCSS, salarios públicos, universidades y sectores como policías y motociclistas.
Uno de los episodios de mayor desgaste ocurrió en 2013, con la concesión de la carretera San José-San Ramón a la empresa OAS. Las protestas de comunidades de Occidente terminaron obligando al Gobierno a retroceder en las condiciones del contrato.
El 25 de junio de 2013 se registró una de las jornadas de protesta más amplias del período, con bloqueos reportados en 27 puntos del país, según datos de la Fuerza Pública. Las demandas incluían corrupción, costo de vida y cuestionamientos a la conducción gubernamental.
El desgaste social acompañó a Chinchilla hasta el final de su mandato. En marzo de 2014, semanas antes de dejar el cargo, sindicatos volvieron a manifestarse por políticas salariales. Su gestión concluyó en medio de una huelga de educadores por atrasos en el pago de salarios.
Durante su Presidencia, Chinchilla cuestionó en varias ocasiones el uso de bloqueos y protestas que afectaban vías nacionales y servicios públicos. Actualmente, sostiene que ante una eventual amenaza a la libertad, «corresponde a los ciudadanos defenderla».
El mensaje de la exmandataria se suma a un contexto de tensión política entre distintos sectores y el actual Poder Ejecutivo, en la antesala de las celebraciones patrias de este 2026. La publicación generó reacciones divididas entre usuarios de redes sociales, que debatieron sobre el llamado de Chinchilla a la luz de su propia gestión.





