Deportes

La tecnología bajo la lupa: Osses revela qué ve realmente el arbitraje en el monitor

El arbitraje en el fútbol de la Primera División ha alcanzado un punto de ebullición que parece no tener retorno. Entre reclamos airados de directivas, publicaciones incendiarias en redes sociales y una sensación de injusticia que recorre los estadios del país, una de las figuras más cuestionadas del engranaje deportivo ha decidido dar un paso al frente. Lo que confesó en las últimas horas no solo desmantela las teorías conspirativas que han circulado durante meses, sino que pone un espejo frente a quienes, según él, ven «fantasmas» donde solo hay tecnología y hechos objetivos. La tensión es tal que sus palabras han caído como una bomba en los cuartos de guerra de los clubes más importantes.

¿Existe realmente una manipulación en las imágenes que llegan a las pantallas de arbitraje? ¿Es posible que la tecnología que tanto costó implementar esté fallando en los momentos más críticos del campeonato? Mientras los aficionados exigen transparencia y los dirigentes amenazan con medidas drásticas, las declaraciones de este protagonista aclaran, de una vez por todas, qué es lo que sucede detrás de las cámaras y quiénes son los verdaderos responsables cuando el silbato suena y el país entero se detiene. La respuesta es mucho más cruda de lo que muchos están dispuestos a aceptar, y las consecuencias de esta verdad prometen cambiar la narrativa el resta del torneo.

Osses descarta «complots» televisivos

Enrique Osses, presidente de la Comisión de Arbitraje, decidió abordar la tormenta mediática que rodea al VAR en Costa Rica. Ante las dudas persistentes sobre si las productoras de televisión influyen en las decisiones, Osses fue lapidario: «No tengo problema con ninguna de las tres productoras. Entregan un servicio con estándares internacionales para que el VAR trabaje de forma eficiente».

El chileno fue más allá al defender la pureza de la señal que reciben los jueces. Según explicó, los árbitros cuentan con un «monitor especial, crudo y en vivo», libre de comentarios, comerciales o pausas. Con esto, el jefe del arbitraje nacional busca enterrar lo que él llama «fantasmas» mediáticos: si hay errores, son puramente humanos y de apreciación arbitral, no técnicos ni atribuidos a las televisoras.

El «software milimétrico» frente a las críticas de Liberia y La Liga

Uno de los puntos más calientes de la conversación fue el reclamo constante del Municipal Liberia y la Liga Deportiva Alajuelense. Osses calificó las críticas hacia el software de fuera de juego como reclamos «a conveniencia».

Para el jerarca, el problema radica en que los clubes aceptan la tecnología cuando los favorece, pero la tildan de defectuosa cuando el resultado les es adverso. Según su visión, el fútbol moderno no puede funcionar basado en «sensaciones», sino en hechos objetivos procesados por la computadora.

«Lo más objetivo dentro de lo subjetivo es el software de línea de fuera de juego, porque determina con precisión milimétrica la posición de un jugador», sentenció Osses.

¿Quitar el VAR? Una respuesta directa a Erick Lonis

Osses también aprovechó para responder a figuras del entorno deportivo, como el exarquero Erick Lonis, quien sugirió eliminar el videoarbitraje. Sin entrar en ataques personales, Osses pintó un panorama global que deja a Costa Rica en una encrucijada: el mundo va hacia más tecnología, no hacia menos.

«Las ocho o diez ligas principales del mundo tienen VAR hasta en tercera división. México y Estados Unidos lo tienen en todas sus categorías», recordó. Para Osses, proponer la eliminación de la herramienta es ir en la dirección opuesta a la evolución del fútbol mundial. Aunque reconoció el derecho de los dirigentes a opinar, dejó claro que la tendencia es irreversible.

Finalmente, el presidente de la Comisión aclaró las funciones del VAR, esa figura a veces incomprendida que debe velar por la señal en vivo mientras su compañero realiza una revisión puntual, asegurando que nada se escape en el vértigo del juego. Con estas declaraciones, el arbitraje nacional intenta cerrar filas y exigir que el debate vuelva a las reglas de juego y no a las teorías de conspiración.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba