¿Heredera o títere? Fernández sella su lealtad a Chaves
La transición de mando en Costa Rica ha alcanzado un punto de inflexión emocional tras el último intercambio público entre el mandatario saliente y su sucesora. El ambiente en la Casa Presidencial se transformó durante el acto oficial de despedida.
Este evento marca el cierre de un ciclo administrativo que ha generado diversas opiniones en la esfera pública nacional. La expectativa sobre el tono que asumiría la presidente electa, Laura Fernández, se mantuvo hasta el último minuto del encuentro.
Laura Fernández rompe el protocolo para agradecer a Rodrigo Chaves por «empoderarla» hasta la presidencia
La jerarca no dudó en utilizar el estrado para dirigirse directamente a quien ha liderado el Poder Ejecutivo durante los últimos cuatro años. Sus palabras buscaron sintetizar el sentimiento de un equipo de trabajo que finaliza sus funciones actuales.
Fernández inició su intervención con una exclamación que captó la atención de los presentes de manera inmediata ante el silencio del salón. “Ah, caramba, bueno, señor presidente, en nombre de todo su equipo, de todo su gabinete, gracias”, expresó.
El discurso continuó resaltando aspectos de la gestión que, desde la perspectiva del gabinete, definieron la dinámica de trabajo interna durante el cuatrienio. La presidente electa enfatizó la importancia del ejemplo recibido durante las jornadas de labor pública.
En su intervención, Fernández subrayó la persistencia del mandatario como un factor determinante para el desempeño de los ministros y directores. “Gracias por su ejemplo, por su constancia, por ser una inspiración para todos nosotros de lo que significa el servicio público”.
La figura del empoderamiento femenino y profesional también tuvo un lugar central en el discurso de la futura mandataria de la República. Ella vinculó su ascenso a la silla presidencial con la confianza depositada por el presidente Chaves en su gestión.
“Gracias por no aflojar, gracias, señor presidente, por creer en nosotros, por empoderarnos al punto de que yo seré su sucesora”, afirmó Fernández. Esta frase resalta la continuidad de un proyecto político que busca mantenerse vigente en el próximo periodo legislativo.
Además de los aspectos técnicos y políticos, la presidente electa hizo referencia a la calidad humana y la cercanía que percibieron sus colaboradores cercanos. El tono de la despedida se alejó por momentos de la rigurosidad del protocolo estatal habitual.
Fernández agradeció la apertura de la actual administración para implementar nuevas estrategias y visiones en la resolución de problemas nacionales. “Gracias, señor presidente, también por dejarnos innovar, por dejar que no la creyéramos, por trabajar codo con codo con usted”.
El mensaje incluyó una descripción de la personalidad del mandatario desde la óptica interna del Consejo de Gobierno saliente. “Por ser un hombre de principios, de valores, un jefe cariñoso, un presidente siempre cercano, un hombre del que aprendimos”, añadió.
La laboriosidad fue otro de los puntos destacados por la sucesora, quien recordó las extensas horas dedicadas a la función pública. “Aprendimos a dar la milla extra y a trabajar incansablemente por la lucha de un mejor destino para el noble pueblo”.
Finalmente, Laura Fernández cerró su alocución con un mensaje de afecto personal y una proyección sobre la imagen futura del gobernante. “Lo queremos, lo apreciamos y estoy segura que ocupará durante muchos años un lugar muy especial en nuestros corazones”.

Por su parte, el presidente Rodrigo Chaves reaccionó con visible emotividad ante las manifestaciones de su equipo de confianza. Su respuesta, breve pero cargada de simbolismo, reflejó el impacto emocional del momento que vive la cúpula del gobierno actual.
“Amén. Estamos en mayo, es la época de los abejones, porque a mí se me acaba de meter uno muy grande en el buche”, bromeó Chaves. Esta metáfora criolla fue utilizada para ocultar el nudo en la garganta ante el inminente retiro.
El mandatario concluyó su participación agradeciendo la labor de quienes lo acompañaron en la gestión de las políticas públicas. “Ante el pueblo de Costa Rica, ustedes han sido una constelación de estrellas y una bendición de Dios”, finalizó conmovido.





