Fabián Silva advierte a Boris Molina por auditoría al Poder Judicial: “Le van a tirar la puerta en sus narices”

El abogado constitucionalista y asesor de Presidencia, Fabián Silva, cuestionó públicamente al excandidato presidencial Boris Molina por su posición frente a una eventual auditoría forense sobre los manejos administrativos del Poder Judicial.
Silva aseguró que una propuesta para revisar el uso de los recursos del Poder Judicial podría generar resistencia entre los magistrados. Sus declaraciones plantearon un debate sobre fiscalización, administración de fondos públicos e independencia judicial.
Fabián Silva advierte a Boris Molina por auditoría al Poder Judicial: “Le van a tirar la puerta en sus narices”
“Yo le voy a asegurar algo a usted en frente del pueblo Costa Rica, cuando usted le toque a los magistrados su nombramiento, su billetera, sus salarios, sus choferes y sus oficinas de lujo, don Boris le van a tirar la puerta en sus narices”, manifestó Silva.
El asesor de Presidencia también cuestionó la posición que, según afirmó, habría expresado Molina sobre una auditoría forense destinada a revisar cómo se administran los recursos dentro del Poder Judicial.
Debate por el control de los recursos públicos
Silva sostuvo que Molina habría calificado la posibilidad de establecer una auditoría como una práctica asociada con sistemas autoritarios y dictaduras. El abogado rechazó esa interpretación y defendió la fiscalización de los fondos públicos.
“Cuando usted le diga al Poder Judicial que metamos una auditoría forense en los manejos administrativos, mire, un atarantado por ahí constitucionalista, ¿sabe qué dijo? Boris, dijo que el establecer una auditoría para ver cómo están los fondos del Poder Judicial era de sistemas autoritarios y era de dictaduras”, afirmó.
El intercambio coloca nuevamente en discusión los mecanismos de control sobre los recursos de las instituciones públicas y los límites que deben observarse para garantizar, al mismo tiempo, la rendición de cuentas y la independencia del Poder Judicial.
Silva cerró su planteamiento cuestionando la posibilidad de que los recursos administrados por esa institución queden fuera de mecanismos de fiscalización: “o sea, no se pueden tocar, no se les puede pedir cuentas”.





