Diputada Sigrid Segura:“No me vengan a decir comunista, porque eso tampoco se vale. Gente que ni siquiera sabe qué es comunismo»

La diputada del Frente Amplio, Sigrid Segura, lideró los cuestionamientos en la Asamblea Legislativa ahora que la discusión del proyecto de ley para reformar el sector eléctrico costarricense entró en una etapa decisiva. La propuesta legislativa avanza en medio de profundas divisiones entre las fracciones que defienden la apertura del mercado y quienes alertan sobre posibles riesgos para el modelo nacional
El texto obtuvo el respaldo de 27 congresistas durante su votación en primer debate la noche del martes. No obstante, al requerir una mayoría calificada de 38 votos para su aprobación definitiva en el segundo debate, el futuro de la iniciativa permanece bajo un escenario de total incertidumbre en el Congreso.
“No me vengan a decir comunista, porque eso tampoco se vale. Gente que ni siquiera sabe qué es comunismo»
Sigrid Segura, manifestó una postura sumamente crítica frente al contenido y la justificación de la propuesta. La legisladora cuestionó de manera directa la falta de fundamentos técnicos y la viabilidad financiera de los cambios estructurales que plantea el proyecto de ley.
Cuestionamientos a la fundamentación y al modelo
De acuerdo con la congresista, los sectores que impulsan la reforma no han logrado demostrar con claridad los beneficios reales de la iniciativa. La legisladora señaló la ausencia de justificaciones sólidas que respalden la necesidad de modificar el sistema actual de generación y distribución de energía.
“Aquí nadie, ni una sola persona nos ha podido dar un solo argumento de por qué este proyecto se tiene que aprobar. Ninguno. ¿A quién han hablado de miedo? ¿Miedo por qué? Digan un argumento del por qué eso se tiene que aprobar. Uno solo que tenga sentido y que tenga fundamento en el proyecto”, expresó Segura.
La diputada lamentó que los señalamientos de la oposición sean descalificados mediante etiquetas políticas en lugar de debatirse con criterios técnicos. Para la legisladora, la discusión debe centrarse de forma exclusiva en el impacto que las nuevas regulaciones tendrían sobre la calidad y continuidad del servicio de electricidad.
“No me vengan a decir comunista, porque eso tampoco se vale. Gente que ni siquiera sabe qué es comunismo. Y si eso es lo único que saben responder o dar risa, a mí no me da risa dejarle a la gente sin luz”, afirmó la representante de la bancada de izquierda.
Alertas sobre las tarifas y la institucionalidad
Uno de los puntos de mayor preocupación para la legisladora radica en la posible afectación de la estabilidad operativa que posee el país. Segura enfatizó que la infraestructura energética nacional se ha consolidado gracias a una trayectoria institucional que supera las siete décadas de funcionamiento continuo.
“A mí no me da risa que el pueblo de Costa Rica pierda un modelo que tiene más de 70 años de experiencia”, señaló la congresista. La legisladora advirtió que alterar las bases de este sistema sin la planificación adecuada podría generar repercusiones directas y negativas sobre los consumidores finales.
El comportamiento de los costos para los usuarios representa otro eje central en las objeciones planteadas desde el Frente Amplio. Segura sostuvo que las advertencias sobre incrementos en los recibos de electricidad se basan en proyecciones reales y no en argumentos infundados para alarmar a la población.
“Vamos a ver, ¿por qué es que suben las tarifas? ¿Por qué hablamos de tarifazos? Eso no lo estamos inventando”, dijo la funcionaria. Asimismo, centró sus dudas en los artículos que proponen la creación de una nueva entidad pública y la procedencia de los recursos económicos necesarios para su operación.

“¿Quién va a financiar esa institución pública? ¿Quiénes vamos a financiar esa institución pública? ¿Quiénes pagan el presupuesto? Cuéntenos de dónde va a salir esa plata”, expresó. Segura concluyó que, ante la falta de claridad en las fuentes de financiamiento, la carga financiera de la reforma se trasladará directamente a los contribuyentes.
“Aquí muchos han hablado de que no se pueden crear instituciones públicas porque las finanzas… Bueno, pero ¿dónde va a salir esa plata entonces, compañeras y compañeros? Vamos a terminar pagándolas todos los costarricenses. Eso es lo que va a pasar si se aprueba este proyecto”, concluyó la diputada.





