Denunciar le sale caro a 3 de sus empleados públicos de la CCSS: Gustavo Picado, Azyhadee Picado y Andrey Sánchez suspendidos por caso Barrenador

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) suspendió cautelarmente por cuatro meses a tres de sus principales jerarcas financieros, en medio de una investigación por presuntas irregularidades en la presentación de estados financieros de la institución.
La medida, aprobada por la Junta Directiva, recae sobre el gerente financiero Gustavo Picado, el director financiero Andrey Sánchez y la jefa del Área de Contabilidad y Costos, Azyhadee Picado. Los tres quedan fuera de sus funciones mientras avanza el proceso administrativo.
Denunciar le sale caro a 3 de sus empleados públicos de la CCSS: Gustavo Picado, Azyhadee Picado y Andrey Sánchez suspendidos por caso Barrenador
La decisión llega después de meses de cuestionamientos sobre la precisión de los balances contables de la institución. Según la información disponible, la Junta Directiva consideró necesario apartar a los funcionarios mientras se esclarecen las presuntas anomalías detectadas.
El caso tiene un ingrediente adicional: tanto Gustavo Picado como Azyhadee Picado figuraron previamente en las denuncias que originaron el llamado «caso Barrenador», centrado en supuestos sobrecostos en contrataciones de la CCSS con cooperativas.
El trasfondo del caso Barrenador y su peso en la decisión
Ese proceso, impulsado ante la Fiscalía de Probidad, no ha arrojado hasta ahora análisis forenses que confirmen la existencia de sobrecostos. Esto ha alimentado una segunda lectura: la posibilidad de que la denuncia buscara generar impacto mediático más que aportar evidencia técnica concluyente.
La suspensión actual abre así un capítulo distinto dentro de una misma disputa institucional. Quienes en su momento señalaron presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos ahora enfrentan, ellos mismos, una medida disciplinaria por su gestión en el área contable.
En paralelo, sobre estos jerarcas pesaban cuestionamientos previos, incluidas denuncias formales ante la Auditoría Interna por presuntas inconsistencias técnicas en criterios de contratación, así como señalamientos por un eventual manejo poco transparente del acceso a información presupuestaria.
La CCSS no ha difundido hasta el momento un pronunciamiento oficial detallado sobre los hallazgos específicos que motivaron la suspensión cautelar, ni tampoco se ha reportado una versión pública de los funcionarios afectados.
La salida simultánea de tres figuras clave del área financiera plantea un reto operativo inmediato para la institución. La Caja deberá nombrar sustitutos idóneos que garanticen la continuidad en la ejecución del gasto y en la relación con los entes fiscalizadores externos.
El proceso administrativo abierto contra los tres funcionarios continúa su curso, y de él podría derivar tanto la reincorporación de los suspendidos como su separación definitiva de los cargos, dependiendo de lo que arrojen las indagaciones sobre los estados financieros cuestionados.





