Macho Coca deja Costa Rica: Enfrenta su extradición y es llevado al aeropuerto

Macho Coca, como es conocido Gilbert Bell Fernández, de 63 años, el cuarto costarricense extraditado a Estados Unidos. La entrega fue avalada el 2 de junio de 2026, tras una solicitud presentada por autoridades judiciales estadounidenses y esta mañana es traslado a los Estados Unidos.
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York señala a Bell Fernández como presunto líder de una organización dedicada a movilizar “grandes cantidades” de cocaína desde Costa Rica hacia territorio estadounidense. La acusación forma parte de los documentos utilizados para sustentar la solicitud de extradición.
De concretarse la entrega, Macho Coca se sumaría a la lista de costarricenses extraditados a Estados Unidos, después de Celso Gamboa, Edwin López Vega, conocido como “Pecho de Rata”, y Johnny Angulo Fernández, alias “Jhon Cadenas”.
De empresario pesquero a investigado
Bell Fernández es descrito como empresario vinculado durante años con actividades de pesca y construcción. Según los antecedentes incluidos en el expediente, con el paso del tiempo sus propiedades e ingresos aumentaron y llegó a contar con licencias de pesca y varias embarcaciones.
También recibió subsidios de combustible otorgados por el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca). Las primeras investigaciones que lo involucraron estuvieron relacionadas con construcciones en territorios estatales, antes de que las autoridades ampliaran la atención hacia otros posibles delitos.
Posteriormente, el nombre de Bell Fernández apareció en investigaciones relacionadas con presunto narcotráfico y legitimación de capitales. Desde 2018, además, figura vinculado a investigaciones por supuesto robo de combustible, causa por la que permanece en prisión preventiva desde hace aproximadamente un año.
Estados Unidos lo señaló como presunto traficante
En 2023, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Bell Fernández entre los señalados como importantes traficantes de droga de Costa Rica. Como consecuencia de esa medida, fueron congelados activos relacionados con el empresario, de acuerdo con los antecedentes aportados sobre el caso.
Los documentos de extradición también lo vinculan con labores logísticas para facilitar el ingreso de drogas al país y con el resguardo de bienes que, según la acusación, habrían sido utilizados para legitimar capitales. Estas imputaciones deberán ser conocidas por las autoridades judiciales estadounidenses.
La conexión con Limón y Puntarenas
El expediente describe a Bell Fernández como un presunto colaborador con acceso a terrenos y contactos en zonas de atracaderos de Limón y Puntarenas. Según la acusación estadounidense, esas conexiones habrían facilitado operaciones relacionadas con el traslado marítimo de droga.
La solicitud formal de extradición fue presentada el 6 de noviembre de 2025. Meses después, el 2 de junio de 2026, las autoridades costarricenses avalaron su entrega a Estados Unidos, donde deberá enfrentar el proceso judicial que dio origen al requerimiento.
La eventual extradición colocaría a Macho Coca junto a otros costarricenses requeridos por tribunales estadounidenses por investigaciones vinculadas con crimen organizado y narcotráfico. El caso mantiene además abierto el análisis sobre los bienes, las operaciones marítimas y las conexiones que aparecen mencionadas dentro del expediente.
Otro caso de extradición aprobado en 2026
El caso de Macho Coca se suma a otros procesos de extradición aprobados durante 2026. En mayo, el Tribunal Penal del II Circuito Judicial de San José autorizó la extradición a Estados Unidos de Gabriel Lozano Bonilla, conocido como alias “Compadre”.
Lozano Bonilla, de nacionalidad colombiana y naturalizado costarricense, es requerido por autoridades estadounidenses por sospechas relacionadas con tráfico internacional de drogas. Su caso corresponde a un expediente diferente al que involucra a Gilbert Bell Fernández.
La referencia a Lozano Bonilla adquiere relevancia dentro del panorama de extradiciones desde Costa Rica hacia Estados Unidos, en momentos en que las autoridades judiciales tramitan casos vinculados con organizaciones dedicadas al narcotráfico y otros delitos asociados al crimen organizado.
En torno al alias “Compadre” también existe un caso registrado en Ecuador. Allí, un presunto cabecilla de la organización Comandos de la Frontera, identificado con ese mismo alias, fue abatido por el Ejército ecuatoriano en 2025.
Sin embargo, no debe asumirse que ambos casos corresponden a la misma persona. La coincidencia del alias no constituye por sí sola evidencia de identidad y, por tratarse de expedientes diferentes, ambos hechos deben mantenerse separados en la cobertura periodística.
La extradición de Lozano Bonilla constituye así otro antecedente reciente dentro de los procesos judiciales que involucran a personas requeridas por Estados Unidos desde Costa Rica, mientras que el expediente de Bell Fernández sigue su propio curso por los señalamientos formulados por autoridades estadounidenses.





