Abril Gordienko cuestiona secreto de Estado del Ejecutivo: “No está bien que se le dé un cheque en blanco”

La discusión sobre el secreto de Estado genera nuevas interrogantes en Costa Rica, luego de que Abril Gordienko cuestionara el alcance de esta figura y la decisión del Poder Ejecutivo de aplicar un nivel de reserva que, a su criterio, requiere mayor explicación pública.
Gordienko señaló que la medida le plantea interrogantes sobre las razones por las cuales el Gobierno considera necesario mantener bajo reserva información relacionada con una materia sensible. También comparó la decisión con actuaciones realizadas anteriormente por otras instituciones y administraciones.
Abril Gordienko cuestiona secreto de Estado del Ejecutivo: “No está bien que se le dé un cheque en blanco”
“A mí a raíz de ese decreto me surgen un montón de dudas, por qué considera el Poder Ejecutivo que es necesario poner un velo de opacidad y de no transparencia sobre una materia tan delicada”, afirmó Gordienko al referirse a la decisión adoptada.
La analista sostuvo que el Poder Judicial ha desarrollado durante años distintos operativos que, según indicó, han sido exitosos sin recurrir a un nivel de secretismo semejante. En esa línea, también mencionó experiencias de gobiernos anteriores que realizaron operativos de gran magnitud bajo otros criterios de manejo de información.
Gordienko pide atención sobre los alcances
Para Gordienko, la aplicación del secreto de Estado debe ser observada con especial atención por parte de la ciudadanía, debido a las implicaciones que puede tener sobre el acceso a información pública y el control de actuaciones gubernamentales.
“Yo creo que debemos los costarricenses estar atentos y cuestionar esta figura del secreto de Estado”, manifestó. Aclaró que esta herramienta existe y se utiliza en distintos países, pero consideró que su aplicación debe responder a criterios específicos y excepcionales.
Según su planteamiento, el uso de información reservada debería contar con una justificación clara, límites temporales y mecanismos de fiscalización. Gordienko mencionó como referencia la existencia de controles parlamentarios en otros sistemas, mediante grupos reducidos de legisladores encargados de supervisar asuntos considerados confidenciales.
La preocupación expresada también se relaciona con la amplitud de las facultades que podría tener un gobierno cuando la figura se aplica sin controles suficientemente definidos. En particular, Gordienko puso atención sobre el uso de recursos públicos y las posibles implicaciones para los derechos de las personas.
“No está bien que se le dé un cheque en blanco, una carta blanca a un gobierno para que maneje con ese nivel de amplitud y de arbitrariedad esa materia tan sensible”, señaló la analista durante su valoración sobre el decreto.
Gordienko agregó que el tema adquiere mayor relevancia porque involucra recursos públicos y puede tener relación con derechos ciudadanos. Por esa razón, planteó la necesidad de que existan reglas que delimiten el alcance de la reserva y permitan establecer mecanismos de supervisión.
“Donde además van muchísimos recursos y donde pueden estarse rosando derechos de la ciudadanía y de cualquier persona”, indicó Gordienko, quien insistió en que el debate debe mantenerse abierto entre las autoridades y la población.
Su posición deja planteada una serie de interrogantes sobre los criterios utilizados para establecer el secreto de Estado, los controles que podrían acompañarlo y el periodo durante el cual determinada información permanecería bajo reserva. El debate también pone sobre la mesa la relación entre confidencialidad, fiscalización institucional y transparencia en la administración pública.





