Laura Fernández destituye y manda investigar a siete jefes tras fallar prueba de polígrafo

La presidente de la República, Laura Fernández, anunció la remoción de siete funcionarios que ocupaban cargos de dirección dentro del Grupo de Fuerza Élite, luego de que no aprobaran una prueba de polígrafo aplicada como parte de un proceso impulsado por el Gobierno para evaluar la confiabilidad de personal en puestos estratégicos.
Según informó la mandataria durante una sesión de trabajo realizada este lunes, los funcionarios separados de sus cargos formaban parte de un grupo de 33 personas sometidas a la evaluación. De acuerdo con los resultados comunicados por Casa Presidencial, siete de ellos no superaron la prueba.
Laura Fernández destituye y manda investigar a siete jefes tras fallar prueba de polígrafo
“Ordené al Ministro de Seguridad que se pare del Grupo de Fuerza Élite y que cese los nombramientos de confianza que ocupaban como directores 7 funcionarios que no pasaron la prueba del polígrafo”, manifestó Chaves al referirse a la decisión adoptada por el Ejecutivo.
La Presidente señaló que los funcionarios removidos desempeñaban puestos de confianza y que la medida fue aplicada de forma inmediata. Además, indicó que instruyó la apertura de una investigación preliminar para revisar cada uno de los casos.
“Fueron removidos de inmediato de sus puestos de dirección y adicionalmente instruí una investigación preliminar que se conducirá desde mi despacho contra cada uno de ellos”, afirmó el jerarca.
De acuerdo con la información suministrada por el Gobierno, las pruebas fueron coordinadas por la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) y contaron con el apoyo de la empresa IPSC, descrita por las autoridades como una firma certificada internacionalmente para este tipo de procedimientos.
Las evaluaciones incluyeron preguntas relacionadas con posibles vínculos con el crimen organizado, narcotráfico y la eventual recepción de beneficios ilícitos durante el ejercicio de funciones públicas. Sin embargo, el Ejecutivo no detalló públicamente cuáles fueron las respuestas o los aspectos específicos que motivaron la desaprobación de los siete funcionarios.
Fernández también indicó que los ministros involucrados en el proceso, así como los directores de la DIS y de la Unidad Especial de Intervención (UEI), sí aprobaron las pruebas realizadas.
“Para tranquilidad de todos los costarricenses, los ministros y directores de la DIS y de la UEI aprobaron sin problema”, expresó el mandatario durante su intervención.
La Presidente vinculó la medida con la estrategia gubernamental de combate a la corrupción y fortalecimiento de los controles internos dentro de las instituciones relacionadas con la seguridad nacional.
“Compatriotas, seré implacable combatiendo la corrupción y limpiando a Costa Rica”, aseguró.
En la misma comparecencia, el mandatario informó sobre una operación desarrollada por la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional y la Unidad Especial de Intervención, que culminó con la detención de un hombre señalado por las autoridades como vinculado a la organización HAMAS.
Según explicó el Gobierno, la persona fue puesta bajo custodia mientras se realizan los procedimientos migratorios correspondientes para su deportación. Fernández indicó que giró instrucciones para que el proceso se efectúe bajo estrictas medidas de seguridad.
“Instruí al director de la DIS, Pablo Martínez Bertossi, para que este sujeto en coordinación con la Policía Profesional de Migración quede en custodia bajo los más altos estándares de seguridad mientras es deportado”, señaló la mandataria.
Las autoridades no divulgaron la identidad del detenido ni detalles adicionales sobre la investigación, argumentando razones de seguridad y la naturaleza de las labores de inteligencia vinculadas al caso.





