Gordienko y Dobles reclaman falta de cortesía ante retiro de celulares en Casa Presidencial

La aplicación de un riguroso protocolo de seguridad en la Casa Presidencial de Costa Rica ha generado un intenso debate sobre la cortesía institucional y la simetría en el trato hacia los representantes de los Supremos Poderes de la República.
Durante los recientes encuentros bilaterales en la sede de Zapote, el Poder Ejecutivo implementó una normativa que incluyó la retención temporal de teléfonos celulares, tabletas y relojes inteligentes a todos los visitantes oficiales.
Gordienko y Dobles reclaman falta de cortesía ante retiro de celulares en Casa Presidencial
Las medidas preventivas del Gobierno no se limitaron al resguardo de los dispositivos móviles, sino que incluyeron el escaneo electrónico de los jerarcas para detectar metales u otros componentes tecnológicos antes de ingresar al recinto.
Esta directriz afectó directamente a la comitiva de la Corte Suprema de Justicia, cuyos miembros asistieron a una mesa de trabajo oficial de alto nivel con el objetivo central de coordinar estrategias de seguridad nacional y reformas legales.
Entre los asistentes del ámbito judicial figuraron el presidente de la Corte, Orlando Aguirre, la magistrada de la Sala Tercera, Patricia Solano, el fiscal general, Carlo Díaz, y el director interino del Organismo de Investigación Judicial, Michael Soto.
La magistrada Patricia Solano manifestó de forma abierta su asombro ante el requerimiento del Ejecutivo, calificando el procedimiento de retención como inadecuado para la investidura de los altos representantes de los poderes del Estado.
Las restricciones de comunicación digital y control electrónico se extendieron al día siguiente a los legisladores de las diferentes bancadas políticas que asistieron a las citas programadas para analizar la situación socioeconómica de la región de Crucitas.
Diputados del Partido Liberación Nacional, Frente Amplio, Unidad Social Cristiana y la Coalición Agenda Ciudadana debieron entregar sus equipos tecnológicos antes de ingresar al salón de sesiones, lo que provocó inmediatas reacciones de disconformidad.
La diputada Claudia Dobles expresó sus dudas sobre el trasfondo de la directriz: “Me parece que es como menos simbólico, pareciera que hay suspicacias y falta de confianza en lo que se puede hacer con un celular aquí, tal vez ellos han tenido malas experiencias».
«Pero esas experiencias han sido con gente de su propio gabinete, entonces si me llama la atención, nosotros por supuesto que en el espíritu de poder tener la reunión lo que yo voy a hacer es que le voy a entregar mi celular a una persona que me acompaña», añadió Dobles.
La legisladora concluyó su posición enfatizando el marco legal del encuentro: «Pero si me parece que no corresponde, eso no está amparado en ninguna ley y ciertamente lo cordial no quita lo valiente, tampoco me parece de buena cortesía”.
Por otra parte, la diputada Abril Gordienko mostró su molestia respecto a la simetría y la naturaleza del protocolo implementado en Zapote: “Pues a mí me parece una señal francamente hostil, el que no confíen en que no vamos a hacer nada malo con nuestros celulares».

«Eso desde entrada no me agrada, pero bueno, veremos qué tal fluye la conversación. ¿Cuál fue la justificación? A mí no me han dado ninguna, o sea digo, a mí no me lo han quitado, pero no sé cuál es la justificación que habrán dado”, indicó Gordienko.
Gordienko también cuestionó la equidad en la aplicación de la norma, señalando que varios ministros de Estado permanecieron con sus teléfonos móviles activos durante el desarrollo del diálogo, mientras que a los legisladores externos se les restringió el uso.
Finalmente, el Poder Ejecutivo reiteró formalmente que el retiro de los dispositivos electrónicos busca de forma exclusiva resguardar la estricta confidencialidad de los asuntos de seguridad del Estado tratados en estas mesas de trabajo conjuntas.





