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Laura Fernández estalla por oficial caído: «Y hoy yo siento en mi propia piel este dolor»

Asesino pasó por la policía 29 veces

La reciente muerte del oficial Gerson Rosales ha generado una profunda conmoción en los cuerpos de seguridad de Costa Rica. El agente, con casi nueve años de servicio, fue asesinado en el cumplimiento de su deber en una zona conflictiva del país.

Gerson Rosales no era un oficial común; integraba uno de los cuerpos de reacción diseñados específicamente para combatir la alta criminalidad. Su liderazgo le permitió escalar posiciones dentro de la Fuerza Pública, donde era respetado por sus compañeros y superiores inmediatos.

Laura Fernández estalla por oficial caído: «Y hoy yo siento en mi propia piel este dolor»

El director del OIJ, Michael Soto, señaló que el ataque contra Rosales estaría directamente vinculado con su labor policial. Según las investigaciones preliminares, el oficial participó en operativos recientes que golpearon las finanzas de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico local.

Específicamente, se menciona que el grupo liderado por Jonathan Pérez Méndez, alias «Tan», habría sufrido importantes decomisos de droga. Estas acciones policiales habrían motivado la represalia violenta contra el oficial en los últimos días, marcando un hito peligroso.

Laura Fernández, visiblemente afectada por el suceso, expresó su indignación ante la situación judicial del sospechoso implicado. La jerarca enfatizó que el presunto asesino contaba con un historial de detenciones alarmante antes de cometer este crimen fatal.

“No hay palabras para esto. Hoy hay una viuda, hay un huérfano y hay una madre que lloró un policía caído por un desgraciado que habían pasado 29 veces los policías de Costa Rica”, declaró Fernández ante los medios de comunicación.

La ministra subrayó la frustración que sienten las autoridades al capturar delincuentes que regresan rápidamente a las calles. “29 veces había sido pasado por la policía el asesino de uno de nuestros oficiales de policía. Un héroe. Y hoy yo siento en mi propia piel este dolor”, añadió.

Rosales, de 31 años, dejó un vacío irreparable en su familia, compuesta por su esposa y un hijo de apenas cuatro años. Durante su carrera, sirvió con distinción en delegaciones críticas como Talamanca y Batán, en la región de Limón.

Para más información https://www.ku-vo.com

El caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de reformas estructurales en el sistema de justicia penal costarricense. Fernández aseguró que tomará medidas contundentes para evitar que más familias de oficiales pasen por tragedias similares en el futuro cercano.

“Lo que haya que hacer yo lo voy a hacer para que no volvamos a llorar a un policía en Costa Rica ni para que tengamos otra viuda u otro huérfano”, concluyó la jerarca antes de retirarse de la escena.

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