Fervor estudiantil en Alajuela contrasta con sillas vacías: Mary Munive no ocultó malestar por ausencia de diputados nuevos y viejos

La conmemoración del 170.º Aniversario de la Batalla de Rivas y la gesta heroica de Juan Santamaría en Alajuela se vivió este 11 de abril con una dualidad punzante. Mientras las calles de la «Ciudad de los Mangos» vibraban con el entusiasmo de más de 3,000 estudiantes, el acto oficial en el Parque Juan Santamaría estuvo marcado por el eco de las ausencias en los altos mandos del Poder Ejecutivo y Legislativo.
La vicepresidenta de la República, Mary Munive, quien acudió en representación del Gobierno central, no ocultó su malestar ante la falta de compromiso de los representantes populares. En un discurso cargado de franqueza, la jerarca señaló directamente el vacío en las tarimas principales, donde la mayoría de los diputados brillaron por su ausencia en una fecha de suma importancia para la identidad nacional.
Fervor estudiantil en Alajuela contrasta con sillas vacías: Mary Munive no ocultó malestar por ausencia de diputados nuevos y viejos
“Hay diputados electos que también son responsables y que pudieron venir y hacerse presentes (…) ¿Dónde están los verdaderos patriotas, los que fueron elegidos por el pueblo?”, cuestionó Munive con severidad. Para la vicepresidenta, este desaire no es un tema menor, sino un indicador de la desconexión entre la clase política y las tradiciones que fundamentan la soberanía costarricense.

El desplante político bajo la lupa
La crítica de la jerarca se extendió hacia la estructura misma del Congreso. A excepción de las diputadas Olga Morera y María Marta Padilla, el resto de las curules representativas se mantuvieron vacías. Este hecho fue interpretado por el Poder Ejecutivo como una falta de respeto hacia la ciudadanía alajuelense, que año con año se vuelca a las calles para honrar al soldado Juan Santamaría.
Munive recalcó que “las sillas vacías evidencian el interés que tienen los legisladores con el pueblo alajuelense”. Además, en un tono que generó eco entre los asistentes, celebró que el proceso democrático permita la renovación de estos cargos pronto, enfatizando que el servicio público requiere una presencia real y no solo simbólica en los momentos de mayor peso histórico.
El contraste fue absoluto: mientras la cúpula política se ausentaba, el sol abrasador de Alajuela no detuvo a los ciudadanos. El Ministro de Educación Pública, José Leonardo Sánchez Hernández, y el alcalde local, Roberto Thompson Chacón, acompañaron a las delegaciones, intentando mantener el foco en la importancia de la efeméride sobre la polémica gubernamental.

Una lección de civismo desde las aulas
Pese al entorno político tenso, el sistema educativo costarricense se encargó de rescatar la jornada. Un total de 3,120 estudiantes provenientes de 29 bandas llenaron el ambiente de música, color y fervor cívico. El recorrido de 900 metros, desde el parque hasta la Fuente de la Libertad, se convirtió en una muestra de disciplina y amor por la patria.
El Ministro Sánchez destacó que esta fecha es la oportunidad ideal para que los jóvenes comprendan valores como la unidad y la empatía. “La Costa Rica que soñamos no empieza mañana, empieza en lo que hacemos hoy, porque este país pequeño en tamaño ha sido enorme cuando se trata de defender lo correcto”, expresó el jerarca del MEP, instando a los estudiantes a ser los nuevos defensores de la soberanía desde sus acciones diarias.

Uno de los momentos más emotivos fue la intervención del estudiante Sebástian Cascante Alvarado, del Colegio Redentorista San Alfonso. Con una madurez que contrastó con la crítica hacia los adultos ausentes, el joven invitó a sus pares a profundizar en la historia. “La realidad es que siempre se empieza por uno mismo, por ser mejores personas en todo lo posible”, sentenció.
Hitos históricos y centenarios comunales
La jornada también sirvió para celebrar la longevidad y resiliencia de las instituciones educativas locales. La Escuela Alberto Echandi Montero celebró con orgullo sus 140 años de fundación. Su delegación, integrada por niños de preescolar y primaria, presentó una alegoría de las siete provincias al ritmo de piezas tradicionales como «Rice and Beans» y «Cumbia Campirana».
Por otro lado, la Escuela República de Guatemala, situada en el Barrio Corazón de Jesús, festejó su centenario bajo el nombre que hoy la identifica. Con una delegación de 160 estudiantes, recordaron su origen en 1926, cuando pasaron de ser una institución exclusiva para hombres a un centro mixto gracias a convenios internacionales.

El sonido de los redobles y las liras de estas instituciones históricas reafirmó que, más allá de la presencia o ausencia de figuras políticas, la verdadera esencia del 11 de abril reside en la comunidad. Los beneficiarios finales de esta celebración fueron los miles de alajuelenses que, a pesar de las controversias en la función pública, mantienen intacto el orgullo de su legado heroico.





