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Rodrigo Chaves confiesa de que se arrepiente y arremete contra Luis Amador, Gloria Navas y Rodrigo Arias

El presidente Rodrigo Chaves Robles, ha generado una nueva onda de choque en el panorama político tras admitir públicamente una serie de errores estratégicos en la conformación de su equipo de trabajo y de lo que se arrepiente. En un ejercicio de franqueza poco habitual en la alta política, el jefe de Estado detalló que su principal remordimiento radica en la confianza depositada en figuras que, según su criterio, no cumplieron con las expectativas de su administración.

Señaló que la diplomacia inicial y la apertura al diálogo con ciertos sectores fueron percibidas como debilidades por sus adversarios. Durante su última comparecencia, el mandatario fue incisivo al señalar que la gestión de piezas clave en su gabinete y la relación con la Asamblea Legislativa se convirtieron en un lastre para la celeridad de las reformas estructurales que el país requiere con urgencia.

Rodrigo Chaves confiesa de que se arrepiente y arremete contra Luis Amador, Gloria Navas y Rodrigo Arias

“Me arrepiento de haber nombrado a Luis Amador. Me arrepiento de no haberlo echado antes”, declaró el presidente con contundencia, marcando una distancia definitiva con el exjerarca del MOPT. Esta confesión no solo expone las fracturas internas del Ejecutivo, sino que pone de manifiesto la frustración de Chaves ante lo que él considera una falta de lealtad y eficacia en el cumplimiento de las metas gubernamentales.

El mandatario también dirigió sus críticas hacia el liderazgo legislativo, señalando directamente al presidente del Congreso. “Me arrepiento de haber tratado de negociar con Rodrigo Arias de buena fe y que me tratara de ver la cara y que me engañara, que me mintiera, que hiciera promesas que no cumplió”, enfatizó. Según Chaves, el tiempo invertido en cortesías políticas con figuras como Gloria Navas y Patricia Solano fue un recurso desperdiciado.

“Me arrepiento de haber sido, tratado de ser diplomático al principio”, subrayó el gobernante, quien ahora sostiene que debió haber adoptado una postura más rígida desde el primer día de su gestión. Recordó además las condiciones en las que recibió la infraestructura estatal, afirmando que: “Nos entregaron la Casa Presidencial como un chinchorro, vaya, vea las alfombras, había goteras, pulgas, tuvimos que fumigar”.

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Para Chaves, la falta de una comunicación más agresiva sobre el estado real de la nación al inicio del periodo fue una omisión grave. El presidente sostiene que el respeto a la cultura política tradicional le impidió «socoyonear el bote» antes, lo que permitió que la oposición y ciertos mandos medios dilataran acciones cruciales, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

“Me chupé, como diría un tico, casi un año, 11 meses, tratando ahí con el pasito tuntún… Debería haber empezado más duro desde el principio”, concluyó. Esta nueva postura del Ejecutivo sugiere que el resto del mandato se caracterizará por una confrontación directa y una menor tolerancia hacia la burocracia legislativa, dejando atrás los tiempos de los «tecitos con galletas» en Zapote.

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