Carlo Díaz advierte: “Narcotraficantes invisibles” están en Costa Rica y van tras ellos
La nueva estrategia apunta también a los llamados “narcotraficantes invisibles”, quienes aparentan desarrollar actividades empresariales mientras serían vinculados con negocios ilícitos.
El fiscal general, Carlo Díaz, confirmó una nueva etapa de investigaciones coordinadas entre el Ministerio Público y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), enfocada en organizaciones de narcotráfico y personas que presuntamente facilitan sus operaciones desde Costa Rica.
Carlo Díaz amplía ofensiva contra el narcotráfico
La estrategia, según explicó Díaz, no se limita a perseguir a los principales líderes de las estructuras criminales. También busca identificar a quienes participan en distintos eslabones de las actividades ilícitas, incluidos funcionarios públicos que eventualmente hayan prestado colaboración a organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
“Pretendemos, en esta segunda fase, no solo detener a narcotraficantes, sino a todas las personas, incluso funcionarios públicos, que pudieran estar prestando colaboración en estas actividades ilícitas”, afirmó Díaz.
La mirada sobre los “narcotraficantes invisibles”
El fiscal general señaló que esta fase incorpora investigaciones dirigidas contra los llamados “narcotraficantes invisibles”. Se trata, de acuerdo con su descripción, de personas que proyectan públicamente una imagen de empresarios exitosos, pero que podrían estar vinculadas con actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
“Estamos ahorita en lo que hemos llamado la segunda fase y que vincula lo que también conocemos como narcotraficantes invisibles”, explicó Díaz al referirse al trabajo desarrollado con autoridades estadounidenses.
Uno de los casos mencionados corresponde a la detención de Guobin Tam Zhang, conocido como Juan Carlos Tam, realizada el 2 de octubre por la Fiscalía Antidrogas y la Policía de Control de Drogas (PCD). Las autoridades lo vinculan con presuntas actividades de tráfico internacional de drogas y legitimación de capitales mediante criptomonedas y otras monedas electrónicas.
Según la información aportada por el fiscal, las investigaciones también revisan estructuras societarias y relaciones empresariales que podrían tener relevancia para determinar cómo operaban las personas bajo investigación. La existencia de vínculos societarios, por sí sola, no implica responsabilidad penal para todas las personas relacionadas con esas sociedades.
Díaz confirmó que existen varios trabajos coordinados con la DEA para perseguir estructuras vinculadas con el narcotráfico transnacional. “Tenemos varios trabajos conjuntos, por ejemplo, con la DEA, que nos ha dado en este caso su apoyo y estamos realizando importantes investigaciones conjuntas para poder detener a personas vinculadas con el narcotráfico transnacional”, indicó.
Costa Rica y el cambio en las rutas de droga
El fiscal también describió una transformación en el papel que Costa Rica tendría dentro de las rutas internacionales del narcotráfico. Según explicó, el país fue considerado durante años principalmente como territorio de tránsito para cargamentos provenientes de Sudamérica con destino a otros mercados.
“Costa Rica era, como se menciona, un puente de la droga. No obstante, esto ha ido variando”, manifestó Díaz. A su criterio, las organizaciones criminales han dividido las operaciones en distintos eslabones y algunas estructuras utilizan territorio costarricense para almacenar y distribuir droga.
“Costa Rica se ha convertido, o los narcotraficantes costarricenses y algunos naturalizados han utilizado nuestro país, ya no solo como un puente, sino como un lugar, un ‘hub’ de distribución de drogas”, afirmó.
Díaz relacionó esta transformación con la producción de drogas en países sudamericanos y con la permanencia de parte de esos cargamentos en territorio costarricense. “Incluso, mucha de esa droga, por la sobreproducción que hay, queda en nuestro país y, por supuesto, tiene que distribuirse”, señaló.
Según el fiscal general, ese escenario también estaría relacionado con el aumento de la violencia que enfrenta Costa Rica. Las investigaciones conjuntas entre el Ministerio Público y la DEA continuarán enfocadas en identificar a los distintos participantes de las estructuras investigadas y determinar eventuales responsabilidades conforme avance cada expediente.





