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Manuel Tovar fue tajante antes de ser despedido: “El canciller soy yo”

La salida de Manuel Tovar de la Cancillería ocurrió después de una serie de declaraciones en las que el entonces ministro había defendido la autonomía de su despacho frente a otras figuras del Gobierno. Semanas antes de su destitución, Tovar aseguró que la política exterior correspondía a la Cancillería y a la Presidencia.

Manuel Tovar defendió el papel de la Cancillería

En una entrevista concedida a El País, Manuel Tovar fue consultado sobre el nivel de influencia que podía tener Rodrigo Chaves en la política exterior, tomando en cuenta el peso político que mantenía dentro de la administración. Su respuesta dejó planteada una diferencia sobre las funciones de cada jerarca.

“El canciller soy yo y la señora Laura Fernández es la presidenta”, manifestó Tovar durante la entrevista. El entonces ministro explicó que otros integrantes del Gobierno podían brindar asesoría, pero sostuvo que las decisiones de política exterior eran definidas desde su despacho en coordinación con la presidenta.

El planteamiento adquirió relevancia después de que Tovar fuera separado del cargo por Laura Fernández el 24 de septiembre. La Presidencia justificó la decisión por la participación del canciller en una reunión del denominado Escudo de las Américas, realizada en Nueva York el 22 de septiembre, sin informar previamente a la mandataria.

La relación con China también estuvo sobre la mesa

Durante aquella entrevista, Tovar también abordó la relación diplomática entre Costa Rica y China, una de las áreas sensibles de la política exterior. El canciller aseguró que había mantenido una conversación franca con su homólogo chino, Wang Yi, y defendió una relación basada en el diálogo con los diferentes socios internacionales.

Tovar afirmó que Costa Rica respetaría el principio de una sola China y sostuvo que podían existir períodos de mayor o menor cercanía entre los países. En mayo, además, Wang Yi se reunió con Tovar en Nueva York y destacó la intención del Gobierno de Fernández de fortalecer los vínculos bilaterales.

El episodio que terminó provocando la destitución ocurrió el 22 de septiembre, cuando Tovar participó en una sesión del Escudo de las Américas junto con representantes de otros países y el presidente estadounidense Donald Trump. Según la Presidencia, la mandataria no fue informada previamente de la reunión y esa situación le impidió participar.

La versión oficial calificó la gestión de la participación costarricense como inadecuada y señaló que la ausencia de información provocó un “daño de carácter estratégico”. Fernández posteriormente defendió públicamente su decisión y afirmó que existían errores que no podían pasarse por alto.

El caso generó además preguntas sobre la relación entre las responsabilidades de un canciller y las atribuciones de la Presidencia en encuentros internacionales de alto nivel. La propia mandataria afirmó posteriormente que ningún ministro debía tomar decisiones de esa naturaleza sin su consentimiento.

Tovar, por su parte, reaccionó a su salida con un mensaje en el que agradeció la oportunidad de haber servido al país y señaló que asumía el momento con tranquilidad. Su destitución se produjo mientras se desarrollaba la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde Costa Rica mantenía una agenda diplomática activa.

La Presidencia designó de manera interina a la ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos, para asumir las funciones de Relaciones Exteriores y Culto, mientras se desarrollaba la misión internacional correspondiente.

Así, las declaraciones previas de Manuel Tovar sobre quién debía conducir la política exterior volvieron a adquirir relevancia después de su salida del gabinete, en un episodio que abrió un nuevo capítulo sobre la coordinación interna del Gobierno y la representación de Costa Rica en escenarios internacionales.

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