Michael Soto hace advertencia sobre recortes al OIJ: ¿Qué será, que vamos a tener que usar piedras contra el crimen organizado?

El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, advirtió que los sucesivos recortes al presupuesto de la institución podrían dejar a los agentes sin munición, armamento actualizado y chalecos antibalas vigentes y software especializado en momentos en que el organismo atraviesa uno de sus años más exitosos en la lucha contra el crimen organizado.
El recorte presupuestario al OIJ pasó de 942 millones a más de 8.600 millones de colones
Según explicó Soto, la rebaja presupuestaria ha crecido de forma sostenida en los últimos periodos. Inicialmente se habló de 942 millones de colones, luego de 3.053 millones y actualmente la cifra asciende a 8.654 millones de colones.
El jerarca proyectó que la tendencia continuará al alza. Advirtió que probablemente el próximo año la cifra se duplique y que en 2028 podría llegar al triple o cuádruple del monto actual.
Soto vinculó estos ajustes con un momento operativo particular para la institución. Señaló que ha sido uno de los años más exitosos del organismo, en el que los investigadores han arriesgado su integridad en las calles.
Chalecos vencidos y flotilla vehicular en riesgo
El director interino detalló que 342 chalecos antibalas vencerán el próximo año y que, sin nuevos recursos, no podrán reponerse. Advirtió que la cifra se elevará a más de mil chalecos vencidos para el 2028.
Soto fue enfático en que no enviará personal a la calle sin ese equipo de protección. Afirmó que prefiere asumir las consecuencias de mantener a los funcionarios en oficina antes que exponerlos sin chaleco.
El funcionario también alertó sobre el deterioro de la flotilla vehicular por falta de repuestos, así como sobre el riesgo de perder el servicio de radiocomunicación troncalizada por falta de pago del sistema, además de posibles afectaciones en insumos de laboratorio para pruebas de ADN y delitos sexuales.
Herramientas tecnológicas y seguridad informática en la mira
El OIJ utiliza un sistema propio llamado SuperCOP, que permite consultar de forma centralizada varias bases de datos públicas. Soto explicó que las licencias especializadas de esta plataforma están próximas a vencer.
De no renovarse, la institución tendría que volver a métodos manuales de consulta en instituciones como el Registro Civil y el Registro de la Propiedad, un proceso que hoy se resuelve de forma digital e inmediata.
El jerarca también expresó preocupación por la seguridad informática de los sistemas donde se almacena información sensible sobre investigaciones de crimen organizado y narcotráfico, cuya eventual vulneración podría comprometer procesos judiciales en curso.
Plazas vacantes y rigidez presupuestaria
Actualmente el OIJ mantiene 810 plazas vacantes, incluidas posiciones de medicina forense, un área que ya enfrenta escasez de profesionales a nivel nacional. Soto explicó que muchas renuncias responden al riesgo del trabajo y no únicamente a temas salariales.
El director también cuestionó la rigidez de nuevas normas presupuestarias que impedirían trasladar recursos entre partidas en caso de necesidad. Consideró que esa rigidez afectará gravemente la capacidad de ejecución de la institución.
Actualmente, tanto la dirección como la subdirección del OIJ se encuentran en condición interina, situación que, según Soto, podría verse comprometida si las nuevas normas entran en vigencia sin ajustes.
El jerarca cerró su intervención señalando que percibe una intención de afectar a la institución justo en el año en que ha logrado desarticular más estructuras de crimen organizado, y adelantó que se esperan más resultados operativos antes de que cierre el periodo.





