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Trump destituye a la secretaria de Seguridad Nacional: ¿qué pasó?

La sorpresiva destitución de Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos abrió una nueva incógnita política en Washington. El anuncio, realizado por el propio mandatario en su red social Truth Social, llegó en medio de cuestionamientos crecientes desde el Congreso y luego de una intensa comparecencia de la funcionaria ante senadores de ambos partidos.

La decisión generó aún más interrogantes porque ocurrió apenas dos días después de que Noem fuera interrogada en el Capitolio sobre polémicas relacionadas con su gestión. Aunque el presidente presentó el movimiento como un simple cambio administrativo dentro de su gabinete, el contexto político sugiere que la salida está vinculada a una serie de controversias que venían acumulándose en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Trump destituye a la secretaria de Seguridad Nacional: ¿qué pasó?

Trump confirmó que el senador republicano Markwayne Mullin será el nuevo secretario del DHS y asumirá el cargo el 31 de marzo de 2026, una vez que el Senado evalúe su nominación. Mientras tanto, Mullin podría desempeñarse de forma interina.

Un cambio inesperado en el gabinete de Trump

El relevo de Noem representa el primer cambio significativo en el gabinete del segundo mandato de Trump. En su publicación en Truth Social, el mandatario agradeció la labor de la exsecretaria, pero anunció que pasará a cumplir nuevas funciones dentro de su administración.

Según explicó, Noem será designada como enviada especial para una iniciativa de seguridad denominada “Escudo de las Américas”, un programa que la Casa Blanca presentará próximamente y que buscaría fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad.

Sin embargo, el anuncio no logró disipar las dudas sobre los motivos reales detrás del movimiento político.

La controversia que marcó su gestión

La salida de Noem ocurre en medio de una fuerte controversia relacionada con la actuación del Departamento de Seguridad Nacional tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante un operativo migratorio en Minneapolis.

Las víctimas, identificadas como Renee Good y Alex Pretti, murieron tras ser abatidas por agentes migratorios durante un procedimiento de control. El caso generó protestas públicas, demandas judiciales y críticas tanto de legisladores demócratas como republicanos.

El conflicto se intensificó cuando Noem calificó a las víctimas como “terroristas domésticos”, una declaración que fue cuestionada desde distintos sectores políticos.

Durante su comparecencia ante el Senado esta semana, la entonces secretaria enfrentó interrogatorios sobre la respuesta del departamento y sobre las decisiones tomadas durante la investigación de los hechos.

Cuestionamientos por gasto publicitario millonario

Otro de los puntos más polémicos abordados durante la audiencia fue el uso de aproximadamente 220 millones de dólares en una campaña publicitaria nacional vinculada al DHS en la que la propia Noem aparecía como figura central.

El senador republicano John Kennedy expresó dudas sobre la justificación del gasto y sobre la contratación de colaboradores con vínculos previos a la carrera política de la funcionaria en Dakota del Sur.

Kennedy aseguró que Trump le transmitió que no estaba al tanto de la existencia de esa campaña publicitaria, una versión que el propio presidente reiteró posteriormente en declaraciones a Reuters.

Noem, por su parte, sostuvo que el gasto contaba con la aprobación presidencial y que se siguieron todos los procedimientos legales correspondientes.

Investigaciones internas y denuncias administrativas

A la polémica también se sumaron cuestionamientos internos dentro del propio Departamento de Seguridad Nacional.

Un informe del inspector general del DHS señaló al menos diez casos en los que la administración de Noem habría obstaculizado investigaciones internas del organismo.

El senador republicano Thom Tillis acusó a la funcionaria de generar una cultura de desconfianza dentro del departamento y de etiquetar erróneamente a ciudadanos como “terroristas domésticos”.

Además, la gestión fue criticada por la compra de un avión de lujo valorado en 70 millones de dólares, así como por supuestas irregularidades en el uso de recursos del departamento.

Algunos reportes periodísticos también sugirieron una relación personal entre Noem y Corey Lewandowski, exjefe de campaña de Trump y asesor senior del DHS, lo que habría intensificado las tensiones internas.

Durante su comparecencia ante el Congreso, Noem rechazó estas acusaciones y calificó los señalamientos como “basura sensacionalista”.

Un momento de presión política

La destitución se produce en un momento delicado para la administración Trump. El Congreso permitió recientemente que expirara la financiación del Departamento de Seguridad Nacional tras los incidentes en Minneapolis, aumentando la presión política sobre la Casa Blanca.

Con el nombramiento de Mullin, la administración busca retomar el control de la agenda de seguridad interna, particularmente en temas como la política migratoria y la respuesta ante emergencias y desastres.

La confirmación del nuevo secretario en el Senado será clave para determinar si este cambio logra estabilizar el liderazgo del DHS o si abre un nuevo capítulo de confrontación política en Washington.

Con información de Infobae

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