Salvador Padilla acusa a Marta Esquivel de «cacería de brujas»

El diputado cartaginés Salvador Padilla del Partido Liberación Nacional rompió el silencio para responder públicamente a la legisladora Marta Esquivel, luego de que esta impulsara un juicio político en su contra y contra más de un centenar de funcionarios de la Asamblea Legislativa. Padilla calificó las acusaciones como parte de una campaña de desprestigio en su contra.
¿En qué consiste el juicio político contra Salvador Padilla?
El conflicto se originó a raíz de un permiso sin goce de salario otorgado a Padilla y del manejo de una plaza dentro de su despacho legislativo. Esquivel cuestionó la legalidad de ambos procesos y solicitó formalmente la apertura de un juicio político.
Padilla respondió con una frase que atribuyó a la obra de Cervantes: «Ladran Sancho, señal que cabalgamos». Con ello buscó restar peso a las denuncias presentadas por la diputada.
El legislador aseguró que su solicitud de permiso se tramitó «en tiempo y forma» antes de asumir su curul, respaldada por un informe técnico de la asesoría legal y de Recursos Humanos del Congreso.
Según Padilla, dicho informe establece que existe normativa vigente desde 2015 que autoriza este tipo de permisos al personal administrativo interino por más de treinta días, en casos vinculados al ejercicio de derechos políticos.
El origen judicial de las acusaciones contra Esquivel, según Padilla
En su intervención, Padilla señaló que Esquivel llegó a la Asamblea Legislativa con procesos penales abiertos, entre ellos por presuntos nombramientos ilegales, incumplimiento de deberes y tráfico de influencias. «Doña Marta conoce perfectamente lo que significa exigir presunción de inocencia y debido proceso», expresó el diputado.
El legislador también hizo referencia al caso conocido como «Barrenador» y a los señalamientos por sobresueldos durante la gestión de Esquivel como presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Afirmó que la institución mantiene un proceso de lesividad para recuperar cerca de 22 millones de colones pagados presuntamente de más en ese periodo.
Padilla insistió en que la plaza cuestionada en su despacho no genera ningún pago a su favor. «A este diputado se le quiere montar una cacería de brujas por una plaza de la cual recibe actualmente cero colones», declaró.
El diputado vinculó las críticas recientes con una denuncia periodística previa sobre una plaza vacante en su despacho que, según explicó, buscaba habilitar para un nombramiento. «Ahora se entiende mucho mejor el fondo de esta supuesta denuncia», afirmó, cuestionando el interés real detrás de las objeciones de Esquivel.
Padilla también se refirió a los señalamientos relacionados con su pareja sentimental, quien —según dijo— fue mencionada por Esquivel en el marco de la disputa. «Ser pareja de alguien jamás demuestra por sí solo nepotismo, delito o injerencia indebida», sostuvo, y pidió a la diputada presentar pruebas si las tiene.
El legislador enmarcó la controversia dentro de un contexto político más amplio, en referencia a la disputa previa por la construcción del nuevo hospital de Cartago. Afirmó que continuará ejerciendo control político «sin dejarse amedrentar», pese al proceso que enfrenta ante el directorio legislativo.




