Rodrigo Arias: «El oficialismo ganó la silla, pero Chaves perdió el Congreso»

El panorama político tras el 1 de febrero arroja lecturas contradictorias según el cristal con que se mire. Para Rodrigo Arias Sánchez, referente legislativo, la victoria de Laura Fernández no oculta un revés estratégico del actual mandatario.
Según el análisis de Arias, el presidente Rodrigo Chaves no alcanzó su objetivo primordial en las urnas. Pese a retener la presidencia, el oficialismo no logró la mayoría calificada necesaria para las reformas estructurales que el Ejecutivo pretendía liderar.
Rodrigo Arias: «El oficialismo ganó la silla, pero Chaves perdió el Congreso»
“A mí me parece que Chaves perdió en la elección, porque la que ganó fue doña Laura”, afirmó Arias a Diario Extra. El veterano político sostiene que el éxito se medía en escaños, no solo en la banda presidencial.
Para Arias, la meta del mandatario era clara: alcanzar 38 o incluso 40 curules. Sin esa cifra, el proyecto de «supermayoría» legislativa queda truncado, limitando el margen de maniobra para los cambios constitucionales que Chaves ha promovido.
“Y él perdió porque necesitaba tener más de 40 votos, o al menos más de 38, en la Asamblea. Esa era la meta que él tenía”, explicó el legislador. Esta cifra es el umbral para las decisiones de mayor peso.
El número 38 representa la mayoría calificada en el Congreso costarricense. Sin este respaldo, es jurídicamente imposible reformar los artículos 132 y 134 de la Constitución, los cuales regulan la reelección presidencial en el país.
Arias subraya que el interés del presidente trasciende la continuidad de su partido. Según su lectura, existe un deseo latente de modificar el sistema para permitir un eventual retorno al poder del propio Chaves en el futuro.
“Le interesaba mucho más tener más de 38 votos. Y cuando no los tiene, y obtiene 31 diputados, lógicamente no lo ve como un triunfo. Porque su ambición era esa”, aseveró Rodrigo Arias de forma categórica.

Además de la reelección, la agenda oficialista buscaba transformar el Poder Judicial. Esto incluía la elección de magistrados, cambios en la Sala IV, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía General.
Durante la campaña, el presidente fue insistente en su solicitud de apoyo popular. En múltiples actos públicos, Chaves pidió «40 diputados patriotas» para, según su visión, desbloquear el desarrollo nacional y reformar las instituciones.
“Mi convencimiento es que Costa Rica necesita hacer cambios que requieren al menos 40 diputados en la Asamblea Legislativa que viene”, había manifestado el mandatario durante el inicio del ciclo lectivo 2025.
Este activismo electoral no pasó inadvertido para el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El ente electoral intervino tras considerar que las declaraciones del mandatario interfirieron con el derecho al libre sufragio de la ciudadanía.
A pesar de que el oficialismo logró 31 escaños —la bancada más grande en 40 años—, la realidad aritmética le obliga a negociar. El control del Directorio es posible, pero las reformas de fondo siguen bloqueadas.
Con 17 diputados de Liberación Nacional y 7 del Frente Amplio, la oposición mantiene el peso necesario para frenar cambios constitucionales. El escenario obliga a una convivencia política compleja en el nuevo periodo legislativo.





