Ni Kluivert ni Moreno: Surge una nueva opción para dirigir a Costa Rica

Todos creíamos que solo los europeos Kluivert y Moreno iban a ser los candidatos a dirigir a la selección. Cuando la espera parecia estar llegando a su fin, pero no de la manera que todos imaginaban. Mientras la afición costarricense debatía en cafés y redes sociales sobre los nombres que ya circulaban en la prensa, una figura sudamericana ha aparecido en el radar de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol). Lo que comenzó como un rumor de pasillo ha cobrado una fuerza inusitada en las últimas horas, amenazando con desplazar a los favoritos en la carrera por el banquillo más codiciado del país.
El fenómeno «Bocha»: Fernando Batista en la mira
El nombre que ha empezado a circular con una insistencia casi eléctrica es el del técnico argentino Fernando Batista. A sus 55 años, el estratega sudamericano emerge como una opción sumamente atractiva para encarar el proyecto de selecciones nacionales a mediano y largo plazo.
Batista no es un improvisado. Su trayectoria habla por sí sola, habiendo moldeado el futuro del fútbol albiceleste al frente de las selecciones Sub-20 y Sub-23 de Argentina. Recientemente, su labor con la selección absoluta de Venezuela ha sido calificada de histórica, logrando una fase de grupos impecable en la última Copa América, donde demostró que puede potenciar equipos con recursos limitados frente a las potencias del continente.
Un proceso que no se detiene
A pesar del ruido generado por la opción argentina, la Federación mantiene otros expedientes abiertos. Los nombres de Roberto Moreno y la leyenda neerlandesa Patrick Kluivert siguen figurando en la terna oficial de candidatos.
Definición inminente
Las entrevistas continúan a ritmo acelerado. Fuentes cercanas al ente federativo confirman que en los próximos días se agendarán nuevas reuniones para «afinar el lápiz» sobre el perfil definitivo. La decisión no solo pasa por lo deportivo; el Comité Ejecutivo debe balancear la evaluación técnica con la realidad presupuestaria de la institución. La afición, sedienta de resultados y de una identidad de juego clara, aguarda el humo blanco que defina el rumbo de La Sele.



