Guardacostas frenan lancha «Go Fast» con 42 bultos de droga

Las costas costarricenses han vuelto a ser el centro de atención tras un operativo nocturno de guardacostas dejó al descubierto una logística internacional compleja. El Servicio Nacional de Guardacostas interceptó una estructura que operaba bajo el silencio del océano, generando dudas sobre las rutas actuales.
Narcotráfico y vigilancia costera se enfrentaron nuevamente en un punto estratégico del Pacífico Sur, donde la oscuridad de la noche no impidió la detección de una nave sospechosa. Las autoridades mantienen bajo reserva ciertos detalles del rastreo satelital que permitió este contundente golpe.
Guardacostas frenan lancha «Go Fast» con 42 bultos de droga
El Ministerio de Seguridad Pública confirmó que la intervención ocurrió durante la noche del pasado martes, cuando patrullajes preventivos localizaron una embarcación tipo “Go Fast”. La unidad, de 32 pies y nombre “Gracias Dios Mío”, navegaba con dos potentes motores.
Cerca de Playa Zancudo, los oficiales abordaron la estructura marítima, encontrando en su interior un total de 42 bultos con aparente clorhidrato de cocaína. Además del cargamento, se hallaron varios estañones de combustible que permitían a la nave autonomía prolongada.
La tripulación estaba compuesta por una mezcla de nacionalidades, lo que evidencia la cooperación criminal transfronteriza en la región. Entre los detenidos figuran dos colombianos de apellidos Montaño Grueso y Luardo Angulo, junto a un ciudadano ecuatoriano apellidado Obando Valencia.
El grupo lo completaba un costarricense de apellido Álvarez Fernández, quien ahora enfrenta cargos junto a los extranjeros por tráfico internacional de sustancias. La Policía de Control de Drogas (PCD) asumió de inmediato la dirección de las diligencias judiciales pertinentes.
Desde el Gobierno, las autoridades recalcaron que estas acciones forman parte de un escudo soberano contra las organizaciones criminales. “El Ministerio de Seguridad Pública reafirma su compromiso en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”, dictó el reporte oficial.

La ubicación de la captura, en las cercanías de Playa Zancudo, es vital para entender las dinámicas de desembarque en zonas turísticas. Este golpe afecta directamente las finanzas de las estructuras que utilizan el corredor del Pacífico para movilizar estupefacientes.
Expertos en seguridad señalan que el uso de nombres religiosos en las lanchas, como en este caso, es una táctica común entre tripulantes. Sin embargo, la tecnología de radar de los Guardacostas ha superado las técnicas de camuflaje de estos grupos.
El caso ahora descansa en manos del Ministerio Público para la solicitud de medidas cautelares contra los cuatro implicados. La evidencia recolectada en la lancha será fundamental para determinar el peso exacto y la pureza de la droga decomisada.
La vigilancia en el Pacífico Sur se mantendrá reforzada durante los próximos días para evitar el ingreso de naves nodrizas. Costa Rica sigue siendo un punto de tránsito clave, pero las detenciones recientes demuestran una operatividad estatal mucho más robusta.
Este evento subraya la importancia de la cooperación internacional en materia de inteligencia para blindar las aguas territoriales. La lucha contra este flagelo continúa siendo la prioridad número uno en la agenda de seguridad ciudadana del país actual.





