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El estrecho de Ormuz: la tensión que sacude el comercio mundial del oro negro

El estrecho de Ormuz vuelve a colocarse en el centro de la incertidumbre global en un momento en que su papel estratégico parece más decisivo que nunca. En medio de la escalada militar entre Estados Unidos e Israel contra Irán, este corredor clave del petróleo mundial enfrenta restricciones que abren interrogantes sobre el futuro del suministro energético.

El corredor por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado en el mundo, enfrenta restricciones inéditas tras las decisiones tomadas por Teherán. Aunque Irán no ha cerrado completamente el paso, ha anunciado que permitirá el tránsito únicamente a ciertos países, mientras mantiene limitaciones para Estados Unidos y sus aliados, una medida que ha generado incertidumbre en los mercados energéticos.

El estrecho de Ormuz: la tensión que sacude el comercio mundial del oro negro

El estrecho de Ormuz: la tensión que sacude el comercio mundial del oro negro

La crisis comenzó a intensificarse tras el inicio de la ofensiva militar el 28 de febrero. Días después, el 2 de marzo, el asesor del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ebrahim Jabari, declaró que el estrecho estaba “cerrado” y advirtió que cualquier embarcación que intentara atravesarlo podría ser atacada por fuerzas navales iraníes.

El anuncio provocó una reacción inmediata en el tráfico marítimo y en los precios del petróleo. Empresas navieras comenzaron a reevaluar el riesgo de atravesar la zona, mientras los mercados internacionales respondían con fuertes fluctuaciones.

Tránsito condicionado por autorizaciones

A pesar de las advertencias iniciales, Irán ha dejado abierta la posibilidad de que ciertos países crucen el estrecho tras negociaciones diplomáticas. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que varios gobiernos solicitaron garantías de seguridad para sus embarcaciones.

En una entrevista con la cadena estadounidense CBS, Araghchi explicó que las fuerzas armadas iraníes decidirán caso por caso cuáles barcos podrán atravesar el corredor marítimo.

Aunque Teherán no ha divulgado una lista oficial de países autorizados, diversas fuentes diplomáticas y sistemas de monitoreo marítimo han confirmado algunos tránsitos.

Uno de los casos más recientes involucra a Pakistán. Un petrolero Aframax con bandera pakistaní, el Karachi, logró cruzar el estrecho transportando crudo procedente de Abu Dhabi.

De acuerdo con el sistema de seguimiento marítimo MarineTraffic, el buque de 237 metros de eslora ingresó en la zona económica exclusiva iraní el 15 de marzo a las 11:33 UTC y atravesó el estrecho a las 14:43 UTC. El petrolero mantuvo su sistema de identificación automática activado durante todo el recorrido, una práctica poco habitual en contextos de alto riesgo marítimo.

Según el monitor marítimo, se trata del primer cargamento no iraní que cruza el estrecho transmitiendo su señal desde el inicio de la crisis, lo que sugiere que algunos envíos están recibiendo autorizaciones específicas negociadas con Teherán.

Tras atravesar la zona, el buque continuó su navegación por el Golfo de Omán a una velocidad cercana a 9,6 nudos.

Países que han logrado cruzar

India también figura entre los países que han obtenido permiso de tránsito. El embajador iraní en Nueva Delhi confirmó que varios buques indios recibieron autorización para atravesar el estrecho.

Autoridades del Ministerio de Puertos y Transporte Marítimo indio señalaron que al menos dos petroleros con gas licuado de petróleo cruzaron la zona rumbo a puertos del oeste del país sin incidentes.

En el caso de Turquía, el ministro de Transporte Abdulkadir Uraloglu indicó que uno de los quince buques vinculados a empresas turcas que permanecían cerca del estrecho recibió autorización para atravesarlo, debido a que previamente había utilizado un puerto iraní.

Otros gobiernos mantienen conversaciones con Teherán para asegurar el tránsito de sus embarcaciones. China, uno de los principales compradores de petróleo de la región, negocia garantías para sus petroleros. Según Reuters, el gigante asiático recibe cerca del 45 % de su crudo a través de esta ruta marítima.

Italia también ha iniciado contactos diplomáticos. Funcionarios citados por el Financial Times indicaron que Roma busca acuerdos para permitir el paso de barcos italianos, reflejando la preocupación europea por el impacto en el suministro energético.

Impacto en los precios del petróleo

La incertidumbre en el estrecho de Ormuz tuvo un efecto inmediato en los mercados internacionales. El crudo Brent superó los 105 dólares por barril, más de un 40 % por encima del nivel previo al inicio del conflicto, cuando se cotizaba cerca de 65 dólares.

Posteriormente, los precios retrocedieron parcialmente tras las señales de que algunos cargamentos podrían recibir permisos especiales para cruzar.

Durante la jornada de este lunes, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate cayó más de un 5 %, hasta cerca de 93 dólares por barril, mientras el Brent se mantuvo alrededor de los 100 dólares en medio de una elevada volatilidad.

Un corredor clave para la economía mundial

El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético global.

Datos de MarineTraffic indican que más de veinte grandes petroleros abandonaron el Golfo Pérsico en las semanas posteriores al inicio de la crisis, reflejando la incertidumbre entre los operadores marítimos.

La situación ha transformado el tránsito por el estrecho en un proceso sujeto a negociaciones diplomáticas directas con Teherán, introduciendo un componente político en el flujo del comercio petrolero.

Ante este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump propuso la creación de una coalición naval internacional para escoltar buques comerciales y garantizar la navegación.

Foto de Infobae

Washington solicitó apoyo a países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido. Sin embargo, hasta ahora ninguno de esos gobiernos ha confirmado su participación.

Alemania y Grecia descartaron intervenir militarmente, mientras el primer ministro británico Keir Starmer aseguró que su país no se involucrará en la guerra.

La evolución de la crisis en el estrecho de Ormuz podría definir no solo el rumbo del conflicto en Medio Oriente, sino también la estabilidad del mercado energético mundial en los próximos meses.

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