Estados Unidos acusa a Ortega: Exige respuestas sobre los familiares desaparecidos del líder miskitu muerto
Estados Unidos intensificó la presión sobre Managua tras conocerse que los familiares de Brooklyn Rivera desaparecidos continúan sin paradero conocido, tres meses después de haber sido detenidos al reclamar el cuerpo del líder indígena miskitu.
El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, responsabilizó directamente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por la muerte de Rivera y por la posterior desaparición de sus allegados.
Estados Unidos acusa a Ortega: Exige respuestas sobre los familiares desaparecidos del líder miskitu muerto
A través de su cuenta oficial en la red social X, Segura escribió que las autoridades nicaragüenses «desaparecieron a Brooklyn Rivera en las cárceles de la dictadura, donde murió trágicamente». Añadió que, «posteriormente, la dictadura hizo desaparecer a los familiares y miembros de la comunidad de Rivera cuando estos solicitaron sus restos».

El funcionario estadounidense identificó a varias de las personas detenidas: Alda, Kurney, Jorbis, Jorge, Florencia y Glenis, entre otras. Según su denuncia, no se conoce su paradero desde hace tres meses.
Brooklyn Rivera, histórico dirigente del pueblo miskitu y fundador del partido indígena Yatama, murió el 30 de mayo de 2026 bajo custodia estatal, tras casi tres años de detención sin que las autoridades reconocieran oficialmente su paradero.
El reclamo de los restos que terminó en más detenciones
Familiares y miembros de la comunidad viajaron a Managua para recuperar el cuerpo de Rivera y despedirlo conforme a sus costumbres. En lugar de una respuesta, la Policía Nacional los detuvo, según coinciden organizaciones de derechos humanos y medios independientes.
Segura calificó lo ocurrido como «tiranía en su forma más cruel y cobarde» y exigió a los gobernantes nicaragüenses «liberar incondicionalmente a la familia de Brooklyn y a todos los presos políticos».
La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) también se pronunció sobre el caso. José Aylwin, vicepresidente de la organización, sostuvo que la muerte de Rivera «es el resultado de su desaparición forzada y la retención arbitraria de la que fue víctima».
El caso también llegó a instancias internacionales. La Corte Interamericana de Derechos Humanos escuchó recientemente el testimonio de Tininiska Rivera, hija del líder indígena, quien pidió mantener las medidas de protección para las ocho personas de su entorno que permanecen desaparecidas.
Durante su comparecencia, Tininiska Rivera denunció que «el gobierno no se nos ha informado del estado de salud de estas personas, ni de cómo se encuentran actualmente». La audiencia buscó además que el Estado explique las circunstancias de la muerte de su padre.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, había lamentado previamente el fallecimiento de Rivera bajo custodia y pidió una investigación independiente. Türk documentó, además, otras tres muertes en prisiones nicaragüenses desde agosto de 2025.
El gobierno de Nicaragua no ha ofrecido declaraciones públicas sobre el paradero de los detenidos ni sobre las circunstancias exactas de la muerte de Rivera. Tampoco ha respondido formalmente a las acusaciones del Departamento de Estado estadounidense.
Organismos internacionales, incluida la Secretaría General de la OEA, han solicitado a los cancilleres de la región aumentar la presión diplomática sobre Managua. El caso se suma a otros señalamientos por desapariciones forzadas registradas en el país centroamericano en los últimos años.





