Juan Carlos Hidalgo asume la presidencia del PUSC tras dura derrota electoral en febrero
Militancia del PUSC autoriza alianzas con otros partidos políticos
El excandidato presidencial Juan Carlos Hidalgo fue elegido este domingo como nuevo líder del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) para el período 2026-2030. La decisión se tomó durante la Asamblea Nacional y General del partido, celebrada en el Hotel Radisson de San José.
Hidalgo, quien encabezó la papeleta rojiazul en los comicios nacionales de febrero pasado, encabezará ahora el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido. Lo acompañarán Roxana Núñez en la vicepresidencia, Alejandro Pacheco como secretario general, Doris Martínez en la tesorería y Alex Bernardo Porras como vocal.
Juan Carlos Hidalgo asume la presidencia del PUSC tras dura derrota electoral en febrero
La militancia socialcristiana no solo definió su nueva cúpula. También aprobó facultar a la dirigencia entrante para negociar alianzas con otras agrupaciones políticas de cara a las próximas elecciones municipales y nacionales del país.
“En el PUSC tenemos claro el rumbo: fortalecer nuestra estructura, sumar más personas, llevar nuestras ideas a cada rincón del país y construir una oposición firme, responsable y con propuestas para Costa Rica”, señaló el partido tras conocerse el resultado de la votación interna.
Un capítulo pendiente se cierra
La jornada del domingo tuvo un momento especialmente simbólico. El PUSC ofreció una disculpa pública al expresidente de la República Miguel Ángel Rodríguez, expulsado de sus filas en octubre de 2004.
Rodríguez estuvo presente en la actividad y recibió el gesto del partido. El exmandatario indicó que la agrupación arrastraba una deuda histórica con él desde hace casi 22 años, tras lo ocurrido en aquella expulsión.
El reconocimiento se dio en medio de un ambiente de renovación interna, en momentos en que el partido busca recomponer su imagen y su base de respaldo ciudadano de cara a los próximos años.
Un partido que busca reconstruirse tras febrero
El nombramiento de Hidalgo llega apenas meses después de que el PUSC registrara uno de los resultados electorales más adversos de su historia reciente, en los comicios de febrero de 2026.
Frente a ese escenario, la nueva conducción partidaria apuesta por una etapa marcada por “energía, organización y determinación”, según lo expresado por la propia agrupación, con el fin de recuperar terreno político perdido.
El objetivo declarado es volver a posicionar al socialcristianismo como una fuerza con peso real dentro del tablero político nacional, algo que no ocurre de la noche a la mañana.
Hidalgo ha sido enfático en un punto: antes de pensar en escenarios electorales futuros, la prioridad inmediata será ordenar la casa puertas adentro. Es decir, reorganizar la estructura interna del partido como paso previo a cualquier apuesta electoral.
Esa reorganización incluiría, según lo autorizado por la Asamblea, la posibilidad de explorar coaliciones o fusiones con otras fuerzas políticas, una puerta que el PUSC no había abierto formalmente en procesos anteriores.
La militancia también fijó su mirada en el ámbito municipal, un terreno que consideran clave para reconstruir presencia territorial antes de aspirar nuevamente a cargos de mayor peso a nivel nacional.
Con Hidalgo al frente, el PUSC entra así en una etapa que combina gestos de reconciliación interna, como el caso de Miguel Ángel Rodríguez, con una hoja de ruta orientada a ampliar su base y su capacidad de negociación política.
La conformación del nuevo Comité Ejecutivo Nacional y las decisiones tomadas en el Hotel Radisson quedan ahora como el punto de partida formal de esta nueva administración partidaria, que deberá mostrar resultados concretos en los próximos meses.





