¿Qué dice el MEP sobre farmear aura en los colegios?

El Ministerio de Educación Pública (MEP) salió a aclarar su posición frente a la reciente aparición, en varios centros educativos del país, de las llamadas «Batallas de Aura» o actividades para «Farmear Aura», una tendencia juvenil que se ha popularizado en redes sociales y que había generado dudas sobre su tratamiento disciplinario en las aulas.
La institución fue clara al señalar que no corresponde prohibir ni sancionar una expresión juvenil únicamente por el nombre que recibe. Cada situación, indicaron, debe analizarse a partir de la conducta concreta, la forma en que se desarrolla y sus posibles consecuencias.
¿Qué dice el MEP sobre farmear aura en los colegios?
«No corresponde prohibir ni sancionar una expresión juvenil únicamente por el nombre que recibe», indicó el MEP en su comunicado oficial.
De acuerdo con la cartera educativa, «Farmear Aura» puede ser, en principio, una actividad lúdica entre jóvenes sin mayor complicación. El problema surge cuando esa dinámica se convierte en un vehículo para afectar a terceros.
¿Cuándo deja de ser un juego y se convierte en falta disciplinaria?
«Deja de serlo cuando se utiliza para humillar, para ridiculizar, para acosar o discriminar a otra persona, cuando pone en riesgo la integridad de quienes participan, genera aglomeraciones peligrosas o interrumpe las lecciones», explicó el Ministerio.
Con esa distinción, el MEP busca evitar que se estigmatice de forma automática a los estudiantes que participan en este tipo de tendencias, mientras deja abierta la puerta a la intervención cuando existan riesgos reales.
La institución también descartó la necesidad de crear un protocolo específico para cada nueva tendencia que surja en redes sociales, argumentando que ya existen mecanismos suficientes para atender estos casos.

«No es necesario crear un protocolo específico para cada tendencia que aparece en las redes sociales», sostuvo la cartera educativa en su pronunciamiento.
El MEP recordó que el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes y de la Conducta, junto con los protocolos de actuación vigentes, ya brinda las herramientas necesarias para intervenir cuando una conducta afecta la convivencia, la seguridad o el proceso educativo.
En esa línea, el Ministerio subrayó que son las direcciones de los centros educativos las que cuentan con las competencias para actuar frente a situaciones de riesgo, sin necesidad de esperar lineamientos adicionales desde el nivel central.
«Las direcciones de los centros educativos tienen la responsabilidad y las competencias necesarias para intervenir cuando una conducta afecta la seguridad, la convivencia o el proceso educativo», señaló la institución.
Además, el MEP fue enfático en que cualquier decisión disciplinaria debe tomarse de manera individual, considerando las circunstancias particulares de cada caso y respetando los principios de debido proceso.
«Cada situación debe analizarse individualmente a partir de los hechos concretos, garantizando el debido proceso, la proporcionalidad y la finalidad formativa de cualquier medida», afirmó el Ministerio.
Por esa razón, la cartera educativa insistió en que ningún estudiante debe ser sancionado únicamente por participar en una actividad denominada «Farmear Aura», sino solo cuando la conducta asociada vulnere derechos o genere riesgos concretos.
«Ninguna persona estudiante debe ser sancionada únicamente por Farmear Aura. La intervención corresponde cuando la conducta vulnera los derechos, afecta la convivencia, pone a alguien en riesgo o interfiere con el aprendizaje», puntualizó el MEP.
El ministro de Educación se refirió también a la importancia de comprender las nuevas formas de expresión juvenil, sin dejar de lado los límites que exige la convivencia escolar.
«Como ministro de Educación creo que debemos escuchar y comprender las formas de expresión de nuestros jóvenes, pero también debemos enseñarles algo esencial. Toda diversión tiene un límite y ese límite es la dignidad, la seguridad y los derechos de las demás personas», expresó el jerarca.
La posición del Ministerio se da en un contexto donde distintos centros educativos habían solicitado orientación sobre cómo abordar esta tendencia, ante la falta de precedentes similares en años anteriores dentro del sistema educativo costarricense.





